EN NUESTRA OPINIÓN: Amparo a los médicos cubanos en Bogotá
La situación de los cientos de médicos cubanos varados en Bogotá es insostenible. Los profesionales de la salud abandonaron misiones organizadas por Cuba en Sudamérica, con la esperanza de acogerse al programa del gobierno norteamericano conocido como Cuban Medical Professional Parole (CMPP).
Este programa, creado en el 2006 por el Departamento de Estado y el Departamento de Seguridad Interna, da entrada legal en Estados Unidos a los médicos y otros profesionales cubanos de la medicina, a quienes el régimen cubano suele negarles la salida de la isla.
Más de mil médicos cubanos han logrado llegar a suelo norteamericano gracias al CMPP. En los últimos meses la concesión del amparo se ha dilatado. El miércoles pasado, como informan los reporteros Brenda Medina y Enrique Flor en su artículo Un respaldo crucial de los congresistas [el Nuevo Herald, 21 de agosto], los legisladores cubanoamericanos Ileana Ros-Lehtinen, Carlos Curbelo y Mario Diaz-Balart dirigieron una carta al secretario de Estado, John Kerry, intercediendo por los médicos varados en Colombia. “Pedimos que usted les otorgue a los solicitantes una revisión justa y rápida, y una decisión sobre sus solicitudes al CMPP”, dice la carta.
El jueves, un portavoz del Departamento de Estado aseguró que la demora en la evaluación de las solicitudes no está vinculada con la nueva política hacia Cuba. Y señaló que el CMPP es administrado por el Servicio de Ciudadanía e Inmigración.
La mayoría de los médicos cubanos que se encuentran actualmente en Bogotá trabajaban en Venezuela en el marco del programa Barrio Adentro, creado durante el gobierno del desaparecido Hugo Chávez. La inseguridad, la falta de recursos, el exceso de trabajo con una magra compensación económica (el régimen cubano se queda con la mayor parte del estipendio que perciben los profesionales de la salud en el extranjero) eran duras condiciones a las que debían enfrentarse cada día durante su misión en el país sudamericano. Finalmente, el ansia de libertad y de superar sus penurias los llevó a cruzar clandestinamente la frontera con Colombia y solicitar la entrada en Estados Unidos. Pero la respuesta a sus solicitudes ha tardado inexplicablemente. Muchos llevan siete meses esperando. A otros les han negado la entrada.
El caso de los médicos cubanos exige una pronta solución. ¿Por qué las autoridades de inmigración están actuando con tanta lentitud? La penosa situación de los profesionales de la salud, hacinados en apartamentos pequeños de Bogotá cuyo alquiler apenas pueden costear, es un problema humanitario que se debe resolver cuanto antes.
Los responsables del CMPP deben revisar sus casos sin más dilación y dar a los médicos el amparo que promete el programa. Esa es la respuesta justa –y urgente– a una situación que requiere un auxilio inmediato.
Esta historia fue publicada originalmente el 22 de agosto de 2015, 1:54 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: Amparo a los médicos cubanos en Bogotá."