EN NUESTRA OPINIÓN: Venezuela-Colombia: caos en la frontera
El régimen venezolano ha provocado una conmoción en sus relaciones con Colombia debido a la abrupta medida de Nicolás Maduro de cerrar la frontera.
Hasta el lunes, el gobierno de Venezuela había deportado a más de mil colombianos, después que Maduro decretó un estado de excepción en un sector de la frontera, en el estado Táchira, limítrofe con Colombia.
El gobernador de ese estado, José Vielma Mora, dijo que en los operativos habían sido capturados 10 presuntos paramilitares. Para capturar a 10 personas, ¿deportan a más de mil?
Pero además, un reportero de Agence France Presse informó que las autoridades venezolanas están marcando las casas de la zona con las letras R o D. La primera corresponde a las casas donde las autoridades no han encontrado irregularidades. La segunda, a las viviendas de inmigrantes indocumentados o a las casas donde se ha encontrado mercancía ilegal. Marcar viviendas es una acción arbitraria que atenta contra la dignidad de los moradores y que recuerda los procedimientos abusivos de regímenes totalitarios.
Maduro ordenó el cierre de la frontera después que varios desconocidos hirieron a tres militares y a un civil venezolanos que llevaban a cabo una operación contra el contrabando. El líder chavista afirma que el contrabando en la zona fronteriza forma parte de un plan de la derecha para desestabilizar a su régimen. No ha ofrecido pruebas concretas al respecto.
La frontera es un área que históricamente ha servido de puente del comercio y también del tránsito de personas entre ambas naciones sudamericanas. Con el cierre, el régimen de Caracas ha cortado un vínculo económico y humano esencial en esa región. Y además está violando los derechos de miles de inmigrantes trabajadores cuya subsistencia depende del libre paso en la frontera.
Más de mil inmigrantes han regresado a Colombia apenas con lo que llevan puesto, en una huida precipitada por temor a las acciones del régimen chavista.
Una cosa es perseguir el contrabando, pero otra muy distinta es expulsar y perseguir a inmigrantes que cruzan la frontera con el propósito de trabajar para ganarse la vida. Como dijo el martes pasado el senador y ex presidente colombiano Álvaro Uribe, la frontera debe ser un lugar donde haya “libre tránsito de personas trabajadoras”. Maduro debe escuchar las palabras del presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, quien exigió respetar los derechos y la dignidad de los colombianos en Venezuela, tengan permiso de residencia o no.
Esta historia fue publicada originalmente el 26 de agosto de 2015, 0:59 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: Venezuela-Colombia: caos en la frontera."