Los artículos de opinión brindan perspectivas independientes sobre temas clave de la comunidad, separados del trabajo de nuestros reporteros de redacción.

Editorial

EN NUESTRA OPINIÓN: Frente al ébola: ciencia, no política

Fotografia facilitada por el Ministerio de Defensa del Reino Unido de la enfermera del ejército británico Candis Turnball (c) supervisando un entrenamiento de su equipo en la lucha contra el ébola en Freetown, Sierra Leona, el jueves 30 de octubre de 2014.
Fotografia facilitada por el Ministerio de Defensa del Reino Unido de la enfermera del ejército británico Candis Turnball (c) supervisando un entrenamiento de su equipo en la lucha contra el ébola en Freetown, Sierra Leona, el jueves 30 de octubre de 2014. EFE

La paranoia sobre el ébola llegó a un nivel peligroso la semana pasada cuando el gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie, impuso una regulación de cuarentena obligatoria a la enfermera Kaci Hickox, que tuvo fiebre después de regresar a este país tras una estancia en África Occidental para combatir el ébola, pero que no había contraído el virus.

Afrontando fulminantes críticas y la posibilidad de una demanda, Christie cedió esta semana y la enfermera fue trasladada en avión privado a su casa en Maine. Sin embargo, su acción inicial, por la que Hickox tuvo que pasar el fin de semana en una carpa transparente con un inodoro y un lavamanos, pero sin ducha, sentó un mal precedente.

El gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, al principio hizo lo mismo, pero después dio marcha atrás y permitió que los profesionales de la medicina que han tratado a pacientes de ébola pero que no muestran síntomas de la enfermedad, se queden en sus casas y reciban compensación por los ingresos perdidos.

Aun suponiendo que los gobernadores tenían la mejor intención —es mejor precaver que lamentar— y ningún motivo político, sus acciones eran injustificadas. Los médicos, enfermeras y otros trabajadores de la salud que combaten el ébola en su punto de origen en África, deben tratarse como héroes altruistas, no como criminales.

Las medidas hostiles contra personas que no tienen síntomas y probablemente nunca los tendrán solo sirven para alentar la histeria del público, no para mejorar la salud pública. Esas acciones también tienen efectos contraproducentes: pueden limitar la cantidad de personas dispuestas a responder a la emergencia en África Occidental.

Como el presidente Obama señaló el martes, la mejor forma de contener el ébola, de evitar el contagio en este país, es deteniendo la enfermedad donde comenzó, lo cual requiere la presencia de trabajadores médicos norteamericanos en países como Liberia y Sierra Leona.

Estos voluntarios encabezan la respuesta internacional a una posible epidemia mundial que se propagó inicialmente precisamente por la falta de médicos, enfermeras y recursos.

Estigmatizar a estos profesionales solidarios cuando regresan a casa desalienta la participación activa en el combate contra el ébola.

Y además, las medidas extremas no son necesarias. Solo dos personas han contraído ébola hasta ahora en suelo norteamericano: las dos enfermeras de Dallas que atendieron a un paciente infectado con el virus en África Occidental. Hoy, las dos enfermeras están libres del ébola. Del total de siete norteamericanos tratados hasta ahora por ébola, todos han sobrevivido. Estos casos no justifican imponer cuarentenas y tomar medidas similares contra un grupo de personas que no muestran síntomas de la enfermedad.

En la Florida, el gobernador Rick Scott ha emitido una orden ejecutiva que exige que cualquiera que venga de países con brotes de ébola sea examinado dos veces al día por tres semanas. Esta medida excede la medida de los Centros para el Control de Enfermedades que requiere una “supervisión directa y activa” de los que están en riesgo de contraer ébola.

La precaución puede estar justificada, pero como demuestran las acciones en Nueva Jersey y Nueva York, es importante dejar fuera la política.

La respuesta del gobierno debe basarse en la ciencia, no en los temores del público. Si el personal médico norteamericano logra detener el ébola en África, el público aquí no tendrá que preocuparse.

Esta historia fue publicada originalmente el 2 de noviembre de 2014, 3:00 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: Frente al ébola: ciencia, no política."

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA