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Editorial

EN NUESTRA OPINIÓN: Un contraataque a la corrupción


Marines estadounidenses de la embajada en Tel Aviv participan en una ceremonia de conmemoración. Foto de archivo.
Marines estadounidenses de la embajada en Tel Aviv participan en una ceremonia de conmemoración. Foto de archivo. EFE

Abogados del Departamento de Justicia están preocupados por una serie de episodios de corrupción que plagan a las fuerzas armadas de la nación.

Muchos de estos casos se han llevado a los tribunales y los culpables están purgando largas condenas, pero los problemas siguen, tanto en territorio nacional como en países donde Estados Unidos tiene una presencia militar, y su frecuencia es alarmante, dicen los funcionarios del Departamento de Justicia.

Generalmente, estos casos tienen que ver con sobornos pagados por empresarios particulares para obtener contratos lucrativos con las fuerzas armadas, o con facturas falsas por servicios no prestados.

Entre los acusados, según explicaron los fiscales del Departamento de Justicia, hay individuos que cobran elevadas sumas por servicios que en realidad nunca han suministrado. Otros otorgan jugosos contratos a sus socios. Y algunos dan incentivos –es decir, sobornos– para conseguir negocios con el Departamento de Defensa.

Los casos van desde “incentivos relativamente pequeños pagados a alguien en Afganistán hasta contratos por cientos de millones de dólares”, indicó Leslie Caldwell, subsecretaria del Departamento de Justicia a cargo de la división penal del organismo federal.

La guerra contra el terrorismo, que se intensificó tras los atentados del 11 de septiembre del 2001 en suelo norteamericano, ha conllevado una cuantiosa inyección de fondos al sector militar para financiar la contienda. Algunos individuos inescrupulosos han aprovechado –y están aprovechando– esta entrada de dinero para hacer negocios ilícitos con el objetivo de lucrar.

Estas acciones ilegales son una burla al gobierno, a los contribuyentes y a los héroes que día tras día arriesgan su vida para combatir el terrorismo, llevar la democracia a países que estaban sojuzgados por dictaduras, y defender nuestras libertades y nuestro modo de vida.

Además, la sombra de la corrupción en el ejército norteamericano puede crear una mala imagen en países que Estados Unidos trata de convertir en focos democráticos. En momentos en que la nación libra una batalla épica contra el terrorismo, por la supervivencia de la democracia, la plaga de los negocios ilícitos puede perjudicar los esfuerzos de inculcar nuestros principios.

Los corruptos no solo están violando la ley. Al lucrar de manera ilegal con una institución encargada directamente de preservar nuestra libertad y nuestros valores, están cometiendo un acto antipatriótico. El Departamento de Justicia debe mantener su contraataque a los casos de corrupción hasta erradicarlos definitivamente.

Esta historia fue publicada originalmente el 17 de noviembre de 2014, 1:30 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: Un contraataque a la corrupción."

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