EN NUESTRA OPINIÓN: Obama ante el problema migratorio
Tras el fallo de esta sesión del Congreso y de las anteriores en promulgar una reforma de inmigración, la pregunta es cuándo y hasta qué punto el presidente Obama usará su autoridad para resolver el problema.
Esperamos que sea pronto y que haga todo lo posible para llevar un alivio a las comunidades de inmigrantes en la Florida y en todo el país.
La demora de Obama en actuar por su cuenta estuvo justificada, a pesar del firme apoyo público por la reforma, cuando había una esperanza de que el Congreso hallara una solución. Pero la Cámara se negó a considerar la propuesta S.744, aprobada por el Senado hace casi cinco meses con un voto bipartidista de 68 a 32.
En el Capitolio no faltaba apoyo, pero el presidente de la Cámara, John Boehner, no buscó la aprobación por razones meramente políticas.
Contra lo que algunos temen, la medida no debilita la protección de las fronteras. Todo lo contrario: aumenta casi el doble la cantidad de agentes de la Patrulla Fronteriza, y añade 700 millas de valla, junto con torres de vigilancia, drones y cámaras de seguridad. Esto tendría que hacerse antes de que se dé residencia a cualquier indocumentado, según la medida.
El problema es que Boehner y sus seguidores no quisieron darle a Obama lo que consideraban que sería una victoria política. Siempre es preferible que sea el Congreso el que tome medidas de este tipo, pero ante una mayoría de legisladores republicanos cuya postura consiste en rechazar todo lo que proponga el Presidente, la solución a la crisis migratoria está en estos momentos en la Casa Blanca. Si los republicanos de verdad quieren llevar a cabo una reforma migratoria, tienen los votos para hacerla realidad.
Una orden ejecutiva sobre inmigración no sería una acción sin precedentes. En 1987, por ejemplo, el secretario de Justicia, Edwin Meese, detuvo la deportación de 200,000 nicaragüenses que estaban en Estados Unidos sin permiso, y tres años después el presidente George H. W. Bush dio protección a 190,000 salvadoreños que habían huido de la violencia en su país. En 1997, el Congreso aprobó una ley para darles la residencia permanente.
La lista de inmigrantes –cubanos, haitianos, chinos, vietnamitas y muchos más– que han podido quedarse en este país gracias a una orden ejecutiva es larga. Los presidentes tienen mucho margen de maniobra en cuestiones de inmigración, y lo han usado con frecuencia. ¿Por qué Obama no puede hacer lo mismo?
Esta historia fue publicada originalmente el 18 de noviembre de 2014, 1:00 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: Obama ante el problema migratorio."