EN NUESTRA OPINIÓN: Una alarma que no se puede ignorar
Los estampidos de las armas de fuego vuelven a llenar de pavor al público. Esta vez, el tiroteo fue en la Universidad Estatal de la Florida (FSU), en Tallahassee, donde un individuo irrumpió en una biblioteca del centro docente pasada la medianoche del jueves y abrió fuego contra los presentes.
Tres estudiantes fueron heridos, uno de ellos de gravedad.
El agresor fue Myron May, un graduado de la misma universidad, que al parecer tenía problemas mentales. May murió cuando se enfrentó a la policía de FSU, desoyó la orden de soltar su arma, y disparó contra los agentes. Estos devolvieron el fuego y lo hirieron mortalmente.
Más cerca, en el norte de Miami, y también el mismo jueves, dos jóvenes fueron heridos en un tiroteo cerca de una escuela secundaria.
Dos hechos de sangre con armas de fuego el mismo día constituyen no solo una tragedia, sino también una señal de alarma que no se puede ignorar. El deficiente control de la posesión de armas facilita que un criminal cometa una matanza.
No hay que cansarse de repetirlo: tener armas es un derecho otorgado por la Constitución, pero se requiere hacer más rigurosos los controles para que las armas estén fuera del alcance de criminales y de personas con trastornos mentales. Las tragedias como el reciente tiroteo en la Universidad Estatal de la Florida, o las balaceras que con lamentable frecuencia estremecen barrios populosos, se pueden evitar con un control más estricto.
Esta historia fue publicada originalmente el 23 de noviembre de 2014, 8:00 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: Una alarma que no se puede ignorar."