EN NUESTRA OPINIÓN: El Paseo en Coral Gables merece una oportunidad
El desarrollo en Coral Gables muchas veces no ha sido bien recibido, y cuando se ha permitido, ha sido bajo un riguroso escrutinio. La Ciudad Bella mantiene estrictas leyes de zonificación para garantizar que se preserve el estilo mediterráneo que deseaba el fundador de la urbe, George Merrick.
Pero como muchas otras comunidades de Miami-Dade –Midtown, el Pequeño Haití, la Pequeña Habana, Buena Vista East y Brickell– a la puerta de Coral Gables está tocando la nueva realidad de proyectos urbanos de alta densidad.
La batalla actual es sobre el proyecto Paseo de la Riviera, en South Dixie Highway, en el sitio del Holiday Inn frente a la Universidad de Miami. El urbanista y muchos residentes que viven en el barrio de Riviera detrás del sitio, coinciden en que el proyecto transformará el área. Pero no se ponen de acuerdo a la hora de determinar si la obra será para mejor o para peor.
El plan de construir hasta los 142 pies en medio de un barrio residencial ha dividido a los residentes. Algunos creen que el Paseo cambiará a South Gables y sus vecindarios unidos, abriendo la puerta a la construcción de edificios altos y al tráfico que llegará como una avalancha a las arboladas calles residenciales. Y además, muchos se preguntan cómo la densidad afectará la calidad de vida de los propietarios.
No obstante, Brent Reynolds, de NP International, dice que la obra beneficiará a los residentes, porque el proyecto estaría estratégicamente situado en un centro de transporte frente a la Universidad de Miami, el Metrorail, una parada de tranvía, sendas para bicicletas, y también en la cuadra de un futuro puente para peatones. La idea es darle conectividad al área, mejorar e integrar mejor el Jaycee Park y promover un sentido general de comunidad.
Ambos bandos presentan sus argumentos este jueves ante la Comisión de Coral Gables en la primera lectura del asunto.
Los miembros de la Asociación de Vecinos de Riviera tienen buenos argumentos contra el proyecto. Pero los residentes deben entender que en el sitio se llevará a cabo algún tipo de obra urbanística, ya sea el proyecto actual u otro.
La verdad es que ese tramo antiguo en la U.S. 1, un corredor transitado que no es un terreno vacío, virgen, necesita un remozamiento. Paseo sería una obra de uso mixto de 2.7 acres y $172 millones. Crearía hasta 20,000 pies cuadrados de espacio comercial, entre 800 y 900 espacios de estacionamiento, un hotel de 10 pisos y 252 habitaciones, y una torre residencial de 224 unidades.
El proyecto tendría tiendas y restaurantes en la planta baja y un paso peatonal, llamado el Paseo, que lo conectaría al barrio contiguo. El edificio multifacético tiene niveles a distintas alturas. La sección que da al barrio tendría 56 pies de alto. Si se aprueba, la obra abriría sus puertas en el otoño del 2017.
Los miembros de la asociación explicaron a la Junta Editorial por qué se oponen. Expresaron puntos válidos que la comisión debe considerar. Estos son algunos:
Tucker Gibbs: “Queremos que la ciudad se tome su tiempo y trace un plan para el corredor de la U.S. 1, no solo aprobar un gran proyecto ahora, y después aparecerse con un plan”. Tiene razón.
Sue Kawalerski: “No estamos contra el proyecto, pero debe tener en cuenta las casas unifamiliares que están detrás”. Esperemos que el urbanista lo tenga en cuenta.
Henry Pinera: “No me mudé a este barrio en busca de un nuevo urbanismo. Este es un riesgo directo al tipo de vida que he tratado de crear para mi familia”. Lo entendemos.
El urbanista parece estar cediendo para calmar a los críticos. Hay que reconocer que está intentando lograr un acuerdo satisfactorio para todos.
Esta historia fue publicada originalmente el 21 de octubre de 2015, 0:59 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: El Paseo en Coral Gables merece una oportunidad."