EN NUESTRA OPINIÓN: La entrañable tradición de Acción de Gracias
El Día de Acción de Gracias es una de las tradiciones norteamericanas más entrañables. Celebra el triunfo de los primeros colonizadores llegados de Inglaterra, los peregrinos, frente a la adversidad en su primer y difícil año de adaptación a un nuevo mundo desconocido, tan lleno de promesas como de peligro e incertidumbre.
La tradición se origina en 1621, cuando los colonos de Plymouth, en el actual estado de Massachusetts, celebraron para agradecer a Dios una buena cosecha y haber sobrevivido ese primer año de estancia en América. Aproximadamente la mitad de los 102 colonos había muerto en el invierno, y los sobrevivientes se salvaron gracias en buena medida a sus vecinos, los indígenas de la tribu Wampanoag, que ayudaron a los inmigrantes dándoles semillas y enseñándoles a pescar. Esta primera fiesta de Acción de Gracias duró tres días, y 90 indígenas festejaron junto con los peregrinos.
Hay historiadores que afirman que en realidad la primera celebración de Acción de Gracias en Norteamérica la realizaron los españoles en lo que es hoy la ciudad de San Agustín, en la Florida, el 8 de septiembre de 1565.
El presidente Abraham Lincoln estableció la observación de un día nacional de Acción de Gracias en 1863, y casi un siglo después, en 1941, el presidente Franklin Delano Roosevelt firmó una medida aprobada por el Congreso para declarar oficialmente la celebración del feriado federal cada tercer jueves de noviembre.
El espíritu de la festividad gira en torno a los valores de la familia, el agradecimiento por los logros alcanzados y también la fe en el futuro.
Este año hay muchas cosas por las que debemos dar gracias. Entre ellas, el fin del temor a ser deportados para casi cinco millones de inmigrantes que llevan viviendo en el país más de cinco años, que han tenido hijos aquí, que han trabajado arduamente por un futuro mejor para ellos y sus familias, y que han contribuido con su aporte a la economía y al bienestar de la nación. La orden ejecutiva del presidente Obama es un paso hacia la solución de nuestro problema migratorio, que debe resolver definitivamente el próximo Congreso cuando se instale en enero.
La economía se ha recuperado notablemente, aunque todavía hay que reducir el desempleo y equiparar los salarios de los trabajadores con el costo de la vida. El plan de salud conocido como Obamacare es un paso hacia una atención médica que llegue a todos. Y la nación, pese a los mil peligros del mundo de hoy, se mantiene unida y firme en sus valores democráticos.
Por todo esto, y por mucho más, debemos dar gracias en este día de celebración.
Esta historia fue publicada originalmente el 26 de noviembre de 2014, 1:00 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: La entrañable tradición de Acción de Gracias."