EN NUESTRA OPINIÓN: Mala nota para la Florida en transparencia
No es tan malo como pensábamos. El Centro de Integridad Pública e Integridad Global dio al estado de la Florida una D- en transparencia y rendición de cuentas en el gobierno. Pensamos que en un estado cuyo gobernador no divulga su declaración de impuestos, donde las personas no pueden averiguar cómo sus seres queridos murieron en la prisión y donde ni siquiera podemos saber cuánto se le paga a Pitbull para que promueva la Florida, el estado se ha ganado una F.
Y parece que los legisladores se disponen a hacer todavía más daño en el próximo período de sesiones.
El Centro estudió a cada estado de la nación, y la Florida quedó en la mitad peor, en el puesto número 30, a la hora de revelar lo que están haciendo los funcionarios electos, administradores y burócratas por nosotros.
El informe del Centro fue directo:
En los últimos años, los ricos y poderosos de la Florida al parecer no han tenido que observar tanto las leyes sobre transparencia como los desafortunados. El público puede leer sobre cómo un estudiante en el receso de primavera le arrancó la cabeza a un hámster de un mordisco, pero no se supone que nadie sepa cómo el gobernador Rick Scott despidió a un alto oficial de la policía a puerta cerrada, posiblemente infringiendo la ley del estado sobre reuniones abiertas.
Cuando Scott buscó secretamente que el gabinete comprara un edificio cerca de la mansión del gobernador, un abogado con un interés en la propiedad puso una demanda. Scott capituló y resolvió siete demandas alegando violaciones de registros públicos por $700,000 del dinero de los contribuyentes.
La Legislatura también ha usado su autoridad para reducir el acceso del público, añadiendo una exención tras otra a las leyes de transparencia de la Florida. El período de sesiones pasado, los legisladores aprobaron una exención a las cámaras corporales que cierra el acceso a videos de la policía tomados en una vivienda, un centro médico o cualquier lugar donde haya una “expectativa razonable de privacidad”. Sin embargo, ya está claro que las cámaras informan al público, protegen a los policías de acusaciones infundadas de conducta indebida y aclaran las respuestas a preguntas difíciles sobre un suceso, sobre todo si alguien terminó muerto.
Y posiblemente haya más problemas en camino, según Barbara Petersen, presidenta de la Fundación de la Primera Enmienda, radicada en Tallahassee, incluida una exención en registros públicos para identificar a cualquiera que haya presenciado un crimen. Al parecer, es una medida para proteger a la gente de los medios. “¿Pero cómo los protege en los tribunales?”, pregunta Petersen. ¿Se le va a prohibir al acusado que identifique a su acusador? “No tiene sentido”, comenta.
“¿Y si hay un fiscal que amenaza a un testigo de un crimen porque quiere que testifique? Nunca lo sabremos. Conocer la identidad del testigo nos ayuda a entender los cargos, o si el caso debe seguirse o no”.
Otra propuesta extendería una exención que está a punto de vencerse. Crea una exención para videos, fotos y audio que describan la muerte de una persona. Tiene cierto sentido, pero las consecuencias son onerosas, porque también exime imágenes de actividades que llevan a la muerte y al momento inmediatamente después. Eso significa que la muerte de Martin Lee Anderson, de 14 años, en el 2006 en un centro de detención de jóvenes, por ejemplo, se podría haber ocultado. Pero una cinta de video de vigilancia de 30 minutos mostró que unos adultos obligaron al joven a seguir corriendo aun después de haberse desplomado. El video muestra que varios adultos, entre ellos una enfermera, se quedaron observando sin hacer nada o riéndose mientras el joven agonizaba a sus pies. Al final, el estado cerró cinco centros de detención.
Como van las cosas, la Florida podría recibir una F.
Esta historia fue publicada originalmente el 19 de noviembre de 2015, 2:04 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: Mala nota para la Florida en transparencia."