EN NUESTRA OPINIÓN: Cubanos atrapados en Centroamérica
La crisis de los cubanos varados en Centroamérica es un problema humanitario que exige una solución rápida. Sin embargo, hasta ahora no se ha encontrado una solución viable que resuelva la situación penosa de unos 2,500 cubanos rechazados por las autoridades de Nicaragua.
De momento, el presidente de Costa Rica, Luis Guillermo Solís, dijo el viernes pasado que su gobierno seguirá otorgando visas de tránsito a los cubanos, y pidió al gobierno de Nicaragua que abra la frontera para dejarlos seguir su viaje hacia Estados Unidos, como estaban haciendo hasta que las autoridades nicaragüenses les cerraron el paso.
El presidente Solís afirma que si no se les deja continuar hacia el norte, los cubanos serán víctimas del crimen organizado. Precisamente la crisis estalló cuando la policía costarricense desarticuló una red de tráfico humano que se encargaba de pasar a los cubanos a través de Costa Rica, tras su largo viaje desde Ecuador, pasando por Colombia y Panamá.
En realidad, el problema no se limita a los 2,500 varados en Costa Rica, en la frontera con Nicaragua. Estados Unidos podría absorberlos perfectamente. El problema es que detrás de esos 2,500 pueden venir muchos más. Y la vía que hasta ahora venían utilizando –un largo trayecto desde Ecuador hasta la frontera de México con Estados Unidos– se ha interrumpido con el desmantelamiento de la red de tráfico humano en Costa Rica.
La solución a esta nueva crisis migratoria –una más en la historia del castrismo– demanda una cooperación entre los países a lo largo del corredor utilizado por los cubanos para llegar por tierra a Estados Unidos. A ese efecto, y a instancias de Costa Rica, los cancilleres de los países centroamericanos y de otras naciones a través de las cuales pasan los cubanos, se reunirán este próximo martes en San Salvador con el propósito de encontrar una solución conjunta al problema.
Por otra parte, como salieron legalmente de Cuba hacia Ecuador, podrían regresar. Pero ninguno quiere volver a la isla sin antes llegar a su destino y regularizar su estancia en Estados Unidos. Y tampoco pueden saber con certeza lo que les esperaría si regresan a Cuba.
El temor a que la Ley de Ajuste Cubano –que concede la residencia permanente a los cubanos al año y un día de entrar en territorio norteamericano– desaparezca tras el restablecimiento de relaciones, ha disparado este éxodo reciente desde la isla. Pero el gobierno norteamericano ha afirmado que no hay planes de derogar la ley.
La realidad es que el régimen cubano sigue condenando a sus súbditos a vivir en la desesperanza, a pesar de los cambios recientes en la relación con Estados Unidos y las medidas económicas que ha implementado Raúl Castro. Es esa desesperanza la que lanza a miles de cubanos a la aventura de la emigración, en busca de horizontes más favorables. Hasta que la situación en Cuba no mejore, los cubanos seguirán emigrando por la vía que encuentren. Todo el que puede, escapa del desastre.
Esta historia fue publicada originalmente el 21 de noviembre de 2015, 11:57 a. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: Cubanos atrapados en Centroamérica."