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Editorial

EN NUESTRA OPINIÓN: Una receta arbitraria para los médicos cubanos

Médicos cubanos protestan en Bogotá el pasado 22 de agosto por la demora en recibir visas de EEUU.
Médicos cubanos protestan en Bogotá el pasado 22 de agosto por la demora en recibir visas de EEUU. AP

El gobierno cubano ha vuelto a restringir la salida de médicos. A partir del próximo lunes, los galenos de la isla deberán recibir una autorización gubernamental para viajar al extranjero por asuntos personales.

Según La Habana, esta medida se toma para garantizar “un servicio de salud eficiente y de calidad” en Cuba, y también para evitar que en otros países se contrate a médicos cubanos sin que las autoridades de la isla hayan planificado esa contratación.

Aparte de sus frecuentes críticas a políticas del gobierno norteamericano que abren las puertas a los exiliados cubanos, como la Ley de Ajuste Cubano (promulgada en 1966) y la medida de “pies secos/ pies mojados”, implementada por el gobierno de Bill Clinton en 1995), el régimen de Raúl Castro ha lanzado dardos contra el Programa Parole para Profesionales Médicos Cubanos.

Sobre ese programa, instaurado por el ex presidente George W. Bush en el 2006, y que acoge en Estados Unidos a profesionales cubanos del sector de la medicina, el régimen de Castro expresó que es “úni co de su tipo en el mundo” y que está “dirigido a dañar los programas de cooperación médica internacional de nuestro país y a privar de estos recursos humanos vitales a Cuba y a las naciones receptoras que tanto los necesitan”.

Con el establecimiento de relaciones entre Estados Unidos y Cuba, muchos consideran que las leyes norteamericanas que dan un trato migratorio privilegiado a los cubanos –creadas en tiempos de enemistad entre ambas naciones– han quedado obsoletas. Es posible que, en efecto, sea así. Pero el gobierno norteamericano ha reiterado que no va a dejar de aplicar esas leyes.

Es el régimen cubano el que ha dado un paso atrás en la nueva política de acercamiento a Estados Unidos. La eliminación del permiso de salida del país en el 2013 se consideró un paso positivo de avance, un alejamiento de políticas mantenidas durante décadas que impedían que cualquier nacional pudiera emigrar si no contaba con el permiso expreso del gobierno. El régimen de Castro violó a lo largo de medio siglo el derecho de toda persona de salir del territorio nacional. Ahora vuelve a violar ese derecho en el caso de los médicos, al restringirles la salida del país.

La verdad es que La Habana no da suficientes incentivos a los médicos que envía a misiones en el extranjero. Se queda con la mayor parte de lo que les pagan los gobiernos receptores de la ayuda, tras lo cual los médicos cubanos ganan mucho menos que sus homólogos de otros países.

Si el fracasado experimento socialista cubano hubiera creado condiciones adecuadas para sus profesionales, los médicos no estarían pensando en emigrar, por muchos programas de acogida que Estados Unidos pueda concebir. Al privarlos de la posibilidad de salir de la isla, el régimen cubano está negándoles un derecho reconocido internacionalmente y una vía hacia un futuro mejor. Y a la vez está admitiendo tácitamente su fracaso en el trato a sus profesionales, a quienes retiene por la fuerza con una receta arbitraria.

Esta historia fue publicada originalmente el 3 de diciembre de 2015, 1:34 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: Una receta arbitraria para los médicos cubanos."

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