Editorial

EN NUESTRA OPINIÓN: Un triunfo de la libre expresión

El Gobierno de Corea del Norte amenazó con un “severo castigo” a los autores de 'The Interview', una comedia protagonizada por Seth Rogen y James Franco.
El Gobierno de Corea del Norte amenazó con un “severo castigo” a los autores de 'The Interview', una comedia protagonizada por Seth Rogen y James Franco. Miami

La libertad de expresión se anotó una victoria este jueves, día de Navidad, con el estreno de la controversial película The Interview (La entrevista) en varios cines independientes en Estados Unidos.

El filme de la corporación Sony, dirigido por Seth Rogen y Evan Goldberg, y protagonizado por James Franco y el propio Rogen, es una comedia política en la que dos periodistas reciben la misión de asesinar al líder norcoreano Kim Jong-un. La película causó un incidente internacional cuando la semana pasada un grupo de hackers que se hacen llamar Guardianes de la Paz filtró correos electrónicos de ejecutivos de Sony y amenazaron con ataques terroristas en los cines que exhibieran la cinta. Las grandes cadenas de cines suspendieron el estreno, y Sony decidió cancelar la presentación de la película. No obstante, los servicios de inteligencia norteamericanos desestimaron la posibilidad de que se produjeran ataques terroristas, y el presidente Obama declaró que la decisión de Sony era un error.

El FBI acusó a Corea del Norte de estar detrás de los hackers. El lunes pasado, después que el presidente Obama dijo que Estados Unidos respondería a las incursiones cibernéticas, Corea del Norte se quedó sin Internet, y el martes tuvo interrupciones en el servicio. El gobierno norteamericano declinó responder si es responsable de la interrupción de la Internet en el país asiático.

Esta semana, Sony dio marcha atrás y decidió presentar la película en Navidad en cines independientes. Michael Lynton, presidente de Sony Entertainment, dijo el martes que la corporación continuará “sus esfuerzos por presentar el filme en más plataformas y en más cines”.

Estrenar la película es la decisión correcta. Si la seguridad del público estuviera realmente en peligro, habría que tomar medidas urgentes, incluso suspender la proyección del filme hasta neutralizar la amenaza. Pero ese no es el caso. Por lo tanto, no había que ceder ante el chantaje de los mal llamados Guardianes de la Paz.

The Interview no es más que una comedia política, como tantas otras que se han producido desde los primeros tiempos del cine. Si el dictador norcoreano y sus simpatizantes no son capaces de soportar una sátira inofensiva, que la critiquen todo lo que quieran pero que se abstengan de lanzar amenazas. Que no intenten quitarnos el derecho de ver lo que deseemos en la pantalla, porque para algo aquí sí tenemos libertad de expresión.

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