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Editorial

EN NUESTRA OPINIÓN: Putin frente a la OTAN


El presidente Vladimir Putin firmó el viernes pasado la nueva doctrina militar de Rusia.
El presidente Vladimir Putin firmó el viernes pasado la nueva doctrina militar de Rusia. AFP/Getty Images

El gobierno ruso dijo el viernes pasado que el fortalecimiento militar de la OTAN cerca de sus fronteras es una amenaza grave.

Esta declaración hay que verla con preocupación tras la nueva doctrina militar de Rusia, que el presidente Vladimir Putin firmó el viernes.

La nueva doctrina mantiene una cláusula de la versión anterior, promulgada en el 2010, que dice que Rusia puede usar armas nucleares como represalia por el uso de armas nucleares o de destrucción masiva contra su territorio o el de sus aliados, y también en caso de una agresión con armas convencionales que ponga en peligro la existencia del Estado ruso.

Pero en la versión actualizada firmada por Putin la semana pasada, agrega que Rusia podría usar armas convencionales de precisión “como parte de medidas estratégicas de disuasión”, sin especificar en qué circunstancias las utilizaría.

La doctrina señala que la expansión de la infraestructura militar de la OTAN hasta las fronteras rusas es una de las mayores amenazas contra Rusia y una violación del derecho internacional. Indica que el despliegue de fuerzas de la Alianza Atlántica en territorio de vecinos de Rusia se podría usar para ejercer “presión política y militar”.

Pero Oana Lungescu, portavoz de la OTAN, respondió que la alianza no representa una “amenaza para Rusia ni para ninguna otra nación”, y afirmó que cualquier paso que dé la OTAN para garantizar la seguridad de sus integrantes es de naturaleza claramente defensiva y de acuerdo con el derecho internacional.

Las relaciones de Rusia con Occidente se encuentran en su nivel más bajo desde la época de la Guerra Fría. Después que en marzo Moscú anexó la península de Crimea, que formaba parte de Ucrania, la OTAN cortó sus lazos con Rusia, a la que los países occidentales acusan de fomentar una insurgencia prorrusa en el este de Ucrania.

El Kremlin ha negado esas acusaciones, pero la tensión puede intensificarse. Es preciso que los gobiernos occidentales y Moscú se sienten a la mesa para superar sus diferencias. Putin debe abandonar sus pretensiones belicistas y entender que el mundo no necesita un retorno a la Guerra Fría. La paz que se logró tras el fin de la Unión Soviética debe prevalecer.

Esta historia fue publicada originalmente el 29 de diciembre de 2014, 7:00 a. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: Putin frente a la OTAN."

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