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Editorial

EN NUESTRA OPINIÓN: Un acuerdo histórico contra el cambio climático

El canciller francés Laurent Fabius (centro) levanta los brazos junto con el secretario general de la ONU y el presidete galo Francois Hollande (derecha) tras concretarse el acuerdo en París este sábado.
El canciller francés Laurent Fabius (centro) levanta los brazos junto con el secretario general de la ONU y el presidete galo Francois Hollande (derecha) tras concretarse el acuerdo en París este sábado. AFP/Getty Images

Teniendo en cuenta los repetidos fracasos de la comunidad internacional para ponerse de acuerdo sobre cómo lidiar con el cambio climático, la recién concluida cumbre en París debe considerarse una gran victoria. Es un alivio enorme saber que no vamos a rendirnos ante un problema que a veces parece insoluble.

Después del decepcionante resultado de la conferencia de Copenhague sobre el clima en el 2009, que puede considerarse un fracaso, el problema parecía demasiado grande, demasiado complicado y demasiado controversial políticamente para resolverlo. Algunos lo vieron como un anuncio de que el fin era inevitable.

En los años siguientes, los glaciares siguieron derritiéndose, el nivel del mar siguió subiendo, las calles en Miami Beach se inundaron con más frecuencia y el invierno llegó cada vez más tarde.

Quizá los participantes en la cumbre de París tenían eso en mente, eso y la insoportable contaminación en ciudades como Pekín y Delhi, que generó la ira del público hacia líderes de países en desarrollo que se negaron a aceptar un acuerdo en Copenhague.

Sea como sea, los participantes en la conferencia de París alcanzaron un acuerdo histórico. Está lejos de ser ideal, pero por primera vez los países participantes se comprometieron a limitar el aumento de la temperatura mundial a “mucho menos de 2 grados centígrados”, aunque los objetivos individuales presentados por los gobiernos contemplan unos 3 grados (no tan bueno).

Si usted suele ver el vaso medio vacío, hay muchas preguntas: ¿Cuáles son las fechas planificadas? ¿Hay penalidades por incumplimiento? ¿Habrá supervisión, información y verificación? Para llegar a un acuerdo, la idea de la imposición de los objetivos se desechó y en su lugar los países plantearon compromisos públicos de alcanzar objetivos individuales. Obviamente, eso no es ideal, pero es la primera vez que se logra un pacto semejante. Ese es el mayor logro de la conferencia.

Y si usted es de los que ve el vaso medio lleno, esta es la mejor noticia: las emisiones de carbono —la principal causa del efecto invernadero que produce el calentamiento global— bajaron en el 2015, y recientes sucesos indican que esta tendencia se mantendrá.

Por ejemplo, se está abaratando la producción de energía solar, gracias a avances tecnológicos. Entretanto, la producción de carbón se está haciendo relativamente más costosa en comparación con la nueva tecnología y con el costo y el uso del carbón antes de la era de la regulación. Y, como en los casos de Pekín y Delhi, los pueblos del mundo están exigiendo acción a sus líderes, eliminando obstáculos al progreso.

En el Congreso de este país abundan los que niegan el cambio climático. Pero aun así, Estados Unidos y China anunciaron sus planes de reducir la contaminación causada por el carbono antes de la reunión de París, gracias a los planes del presidente Obama de limitar las emisiones de las plantas eléctricas mediante la regulación. Esta decisión aumentó la credibilidad de Estados Unidos y, a su vez, dio a los participantes la confianza necesaria para establecer un acuerdo internacional sobre la base de la cooperación y el sacrificio compartido.

París es solo un principio. La tecnología debe seguir mejorando, como indican los recientes adelantos en el costo y la eficacia de la energía solar.

Mantener la voluntad política será mucho más difícil. Requerirá que el cambio climático siga siendo una urgente prioridad política, a pesar de los que niegan el fenómeno. No debería tener que ocurrir una inundación completa de Miami Beach, por ejemplo, para sacar a los escépticos de su error.

Esta historia fue publicada originalmente el 17 de diciembre de 2015, 11:38 a. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: Un acuerdo histórico contra el cambio climático."

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