Editorial

EN NUESTRA OPINIÓN: Cuba y las políticas del pasado

El gobernante cubano Raúl Castro.
El gobernante cubano Raúl Castro. AP

Vestido de uniforme verde olivo, el gobernante cubano Raúl Castro dijo el viernes pasado que es “imperativo” que Estados Unidos elimine las “políticas del pasado” con vistas a avanzar en la normalización de las relaciones entre ambos países.

El gobernante hizo el pronunciamiento el 17 de diciembre, cuando se cumplió un año del anuncio de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Entre las políticas que señaló –descritas en el artículo Raúl Castro a EEUU: “es imperativo eliminar políticas del pasado”, de Nora Gámez Torres [el Nuevo Herald, 18 de diciembre]– se encuentran los proyectos del gobierno norteamericano para fomentar la democracia en Cuba, las transmisiones de Radio y TV Martí –que el mandatario cubano considera ilegales– y la política migratoria de Washington para la isla, refiriéndose específicamente a la Ley de Ajuste Cubano, la política de pies secos/pies mojados y el programa de visas para los profesionales cubanos de la medicina.

También criticó el embargo y exigió la devolución del territorio donde se encuentra la base naval de Guantánamo.

Es posible que, en efecto, la política migratoria norteamericana con respecto a Cuba merezca una revisión a fondo. Ha habido muchos abusos con los privilegios que el gobierno de Estados Unidos otorga a inmigrantes cubanos que, después de recibir ayuda social de Washington, regresan a la isla sin informar a las agencias federales, y siguen disfrutando de su pensión al otro lado del mar.

Y según un reciente sondeo de la firma Bendixen & Amandi, el 53 por ciento de los cubanoamericanos encuestados está a favor de levantar el embargo.

Es muy posible que en algún momento el Congreso de Estados Unidos decida revisar el embargo, implementado hace más de medio siglo.

Ahora bien, ya que Castro insistió tanto en eliminar “políticas del pasado”, ¿qué tal si en un gesto de buena voluntad empieza por eliminar políticas del régimen que preside?

Ya dio un paso en ese sentido, al permitir que los cubanos salgan al exterior sin el permiso de salida que el gobierno exigía hasta hace poco.

Pero hace falta más. Por ejemplo, podría eliminar la política de acosar y detener a los que expresan pacíficamente sus opiniones disidentes en las calles cubanas.

Podría establecer que no se condene a nadie a prisión por un acto de irreverencia sin mayores consecuencias, como le ocurrió al grafitero cubano Danilo Maldonado, conocido como El Sexto, quien recientemente estuvo preso casi un año por intentar montar un performance con dos cerdos que llevaban los nombres de Fidel y Raúl.

Podría permitir la difusión libre de publicaciones extranjeras con diversos puntos de vista.

Podría tratar de aumentar el acceso de los ciudadanos a la Internet, sin restricciones ni censuras.

Si vamos a eliminar políticas del pasado, debemos hacerlo de ambas partes.

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