EN NUESTRA OPINIÓN: Guantánamo debe abrir sus puertas a los medios
Según su sitio web, la prisión norteamericana en Guantánamo, Cuba, tiene el compromiso de ser transparente, así como segura, humana y legal. Nadie afirmaría que esa remota cárcel ha sido un modelo de apertura, pero ahora un general que deja el puesto ha ordenado un cambio en las reglas que contradice la noción de transparencia.
El general del Cuerpo de Infantería de Marina John F. Kelly se retira el mes próximo, pero en lo que llega ese momento ha impuesto nuevas restricciones a los medios, limitando aún más la escasa información que sale de la prisión más controversial del mundo.
Hasta octubre, los reporteros podían solicitar una visita de cuatro días a la base que ofrecía un recorrido por el centro de detención y entrevistas con soldados y altos funcionarios de la prisión. El proceso no era ideal. Las normas para los periodistas con frecuencia se interpretaban arbitrariamente. Las entrevistas rara vez revelaban gran cosa. Pero era la única manera en que el mundo exterior recibía al menos una idea de lo que pasaba en la prisión, o en partes de ella. Un campamento donde se alberga a presos cuya identidad no se revela siempre ha estado vedado a los periodistas, e incluso a muchos visitantes oficiales.
Aun así, este acceso limitado al parecer era demasiado para el general Kelly, que informó en una entrevista que la Zona del Centro de Detención estará cerrada a los reporteros excepto cuatro veces al año, para giras que no durarán más de un día. En esos recorridos, no se permitirá a los reporteros entrar en los dos edificios principales de la prisión, donde está la mayoría de los 107 prisioneros que hay actualmente.
Esta decisión de desmantelar las reglas del acceso de los medios que se han mantenido por más de una década representa un alejamiento arbitrario e injustificable del compromiso con la transparencia que hicieron los gobiernos de Bush y de Obama.
El general Kelly dijo que la razón principal del abrupto cambio fue que los recorridos de los periodistas eran agotadores para el personal del centro de detención, que también atiende a delegaciones de congresistas norteamericanos y funcionarios de países donde se podría reubicar a los prisioneros. También dijo que se sintió impulsado a tomar la medida por un incidente en el que un reportero (a quien se negó a identificar) fue “muy abusivo” con un miembro del personal del centro de detención durante una entrevista en octubre.
Ese es un pretexto débil. Se debe prohibir la entrada a los reporteros que tengan una mala conducta. ¿Pero por qué excluir a la prensa mundial solo por un individuo? Y si el personal está agotado, entonces hay que divulgar los detalles para considerar un incremento justificado en la dotación de personal.
El general Kelly también dijo que se sentía frustrado con los reporteros que hicieron preguntas sobre el fracasado esfuerzo del presidente Obama por cerrar la base, y que los militares no quieren responder. Pues basta con decir: “No tengo comentarios” y seguir adelante. No es una razón de peso para imponer una veda a las noticias de 361 días al año.
El presidente Obama ha dicho varias veces que quiere cerrar la base porque su aislamiento refuerza el mito de que Guantánamo es una prisión llena de horrores. Dificultar las visitas de los reporteros reitera el mito, y le da argumentos a los reclutadores de la yihad.
El mes próximo, el vicealmirante Kurt Tidd se convierte en el nuevo jefe del Comando Sur. Debe priorizar la restauración de las viejas reglas de acceso a los medios y de esa manera asegurar que el compromiso del Pentágono con la transparencia no es una promesa hueca.
Esta historia fue publicada originalmente el 22 de diciembre de 2015, 11:57 a. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: Guantánamo debe abrir sus puertas a los medios."