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Editorial

EN NUESTRA OPINIÓN: El regalo de Navidad que Daniel Ortega debe dar

El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega.
El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega. AFP/Getty Images

En este día especial, este es nuestro deseo de Navidad: que el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, decida ayudar a los miles de emigrantes cubanos varados en una espantosa trampa geopolítica en América Central.

Desde hace varias semanas, unos 5,000 cubanos en Costa Rica, que se dirigían desde Ecuador hasta la frontera norteamericana, esperan visas de tránsito de Nicaragua, que abruptamente les cerró el paso en noviembre. Ortega tiene la potestad de poner fin al problema. Pero no lo ha hecho.

El súbito cambio de política del gobierno de Nicaragua sorprendió tanto a los emigrantes como a las autoridades costarricenses. Hasta ese momento, el gobierno de Ortega había dejado pasar por su territorio a miles de cubanos que trataban de entrar en Estados Unidos aprovechando la política de puertas abiertas para todos los refugiados de Cuba que llegan a la frontera norteamericana.

Ante el cierre de la frontera de Nicaragua, Costa Rica propuso una vía alternativa: llevar a los cubanos hasta Honduras, y de ahí a Guatemala para que siguieran hacia México y por último a Estados Unidos. Pero ahora, el gobierno de Guatemala tampoco quiere dar paso a los cubanos, alegando que no son perseguidos políticos.

El gobierno de Ortega culpa a Estados Unidos de la crisis, alegando que las políticas norteamericanas son las causantes de que muchos cubanos quieran emigrar.

Si el puente terrestre hasta Estados Unidos siguiera abierto en ambos extremos, quizá podríamos aceptar que la medida era necesaria para detener el paso constante de refugiados a través de América Central y de México. Pero ya no es así. Ecuador ahora exige visas a los cubanos, lo cual bloquea el flujo de emigrantes en el punto de origen. Pero eso no ayuda a los cubanos varados en Costa Rica.

Están atrapados hasta que el gobierno de Ortega ceda.

Hasta ahora, el gobierno de Costa Rica ha sido el único en mostrar solidaridad en este penoso drama. Los cubanos varados son alojados en escuelas, carpas y albergues improvisados junto a la frontera con Nicaragua, en espera de la oportunidad para continuar su odisea hacia el norte.

Pero no es justo que los costarricenses soporten toda la carga, ni la hospitalidad que ofrecen a los cubanos sustituye a las visas de tránsito de Nicaragua que los emigrantes quieren.

Tal vez sea oportuno que el gobierno de Estados Unidos reconsidere la Ley de Ajuste Cubano, que es un imán para los cubanos que quieren emigrar. La mejor solución, desde luego, es que la democracia llegue a Cuba y que los cubanos tengan una razón para pensar que no tienen que irse de su país para tener un mejor futuro.

Pero los cubanos varados en Centroamérica no pueden esperar tanto tiempo. No tienen los medios para regresar a su país, y no pueden continuar su viaje. El presidente de Nicaragua es el único que puede ayudar.

Ortega debe abrir la frontera y dejar pasar a los cubanos. Estamos en Navidad, y es un regalo que los cubanos varados en la frontera agradecerán.

Esta historia fue publicada originalmente el 24 de diciembre de 2015, 2:43 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: El regalo de Navidad que Daniel Ortega debe dar."

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