Los artículos de opinión brindan perspectivas independientes sobre temas clave de la comunidad, separados del trabajo de nuestros reporteros de redacción.

Editorial

EN NUESTRA OPINIÓN: Un giro histórico en Venezuela

Diputados opositores se reúnen para una foto oficial en el exterior de la Asamblea Nacional, en Caracas, el martes pasado.
Diputados opositores se reúnen para una foto oficial en el exterior de la Asamblea Nacional, en Caracas, el martes pasado. Bloomberg

Venezuela vivió un momento histórico el martes pasado cuando 109 diputados de la oposición ocuparon sus puestos en la Asamblea Nacional. Por primera vez en 17 años, desde 1999, cuando Hugo Chávez llegó a la presidencia, los opositores controlan el parlamento.

Los electores venezolanos manifestaron su descontento con el régimen actual el pasado 6 de diciembre, cuando dieron mayoritariamente su voto a los candidatos opositores. El nuevo presidente de la Asamblea, Henry Ramos Allup, quien reemplazó al chavista Diosdado Cabello, dijo que el nuevo cuerpo legislativo buscaría un mecanismo constitucional para sacar del poder al presidente Nicolás Maduro.

El asediado mandatario de Venezuela respondió que defenderá “con mano de hierro” la “democracia y la estabilidad” del país, y que será el pueblo el que decida su permanencia en el poder. Maduro dijo que los diputados pueden convocar un referendo revocatorio para que el pueblo decida, y señaló que los legisladores tendrán inmunidad pero no impunidad si conspiran para dar un golpe parlamentario.

Los ánimos están caldeados en Venezuela. La oposición quiere poner fin a la larga pesadilla de un régimen cuyo índice de popularidad se ha desplomado desde la muerte de Chávez y que ha bajado más aún con la evidente incapacidad de Maduro de lograr la creación de una economía próspera y un nivel de vida aceptable para la población general.

En lugar de eso, el chavismo que Maduro intenta mantener a toda costa ha llevado la ruina incluso a los sectores populares que en el pasado apoyaron al régimen.

En vez de lanzar bravatas contra la nueva Asamblea Nacional, controlada por la oposición, Maduro debería reconocer que las elecciones legislativas del pasado 6 de diciembre fueron también un voto contra su régimen. Debería aceptar la realidad y no cerrar los ojos ante el malestar que perturba a toda Venezuela y que llevó a gran parte de las clases populares a abandonar su tradicional lealtad al chavismo.

Maduro tiene la responsabilidad de evitar enfrentamientos en la polarizada sociedad venezolana. Debe reconocer que la mayoría de la población quiere un cambio, y que ese cambio ha comenzado con la instauración de una nueva Asamblea Nacional controlada por la oposición. Las bases del chavismo están socavadas, y un referendo revocatorio es la mejor salida que Maduro puede ofrecer a un pueblo cansado de sufrir una pesadilla.

Esta historia fue publicada originalmente el 6 de enero de 2016, 11:53 a. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: Un giro histórico en Venezuela."

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA