Los artículos de opinión brindan perspectivas independientes sobre temas clave de la comunidad, separados del trabajo de nuestros reporteros de redacción.

Editorial

EN NUESTRA OPINIÓN: Una muerte sin explicación

Han pasado más de tres años desde que el recluso Darren Rainey murió en la Institución Correccional de Dade después que los guardias lo pusieron durante varias horas bajo una ducha de agua hirviendo y todavía no se ha divulgado el informe final de la autopsia. ¿Por qué?

“Es extraordinariamente inusual que una autopsia tarde tanto, y si la gente está pensando que esto es un encubrimiento, eso es lo que pasa cuando tarda tanto tiempo”. Esa fue la conclusión a la que llegó uno de los patólogos forenses más eminentes del país, el doctor Michael Baden, en una reciente entrevista con la reportera Julie Brown, del Herald.

El encubrimiento es una acusación grave, ¿pero de qué otra manera se explica el retraso? Sobre todo cuando este es un detalle sospechoso más en una cadena de sucesos que comenzó con la muerte de Rainey el 23 de junio de 2012 después que lo encerraron en una ducha de la prisión con el agua a una temperatura elevada por un período largo.

Eso abarca un aparente hallazgo de la oficina de medicina forense de Miami-Dade, filtrada al Herald, de que Rainey murió por complicaciones de esquizofrenia, enfermedad cardíaca y “confinamiento” en la ducha.

Increíblemente, la muerte se consideró “accidental”.

El muerto era un esquizofrénico y supuestamente había sufrido algún tipo de episodio psicótico que molestó a los guardias de la prisión. Pero como el doctor Baden observó: “Nadie se muere de esquizofrenia”. ¿Y fue un accidente que lo encerraran en la ducha, donde –a diferencia de otras duchas más cerca de su celda– no tenía acceso a los controles? No. Sus carceleros lo pusieron allí, y eran ellos los que controlaban la temperatura del agua.

¿Fue un accidente que lo dejaran en la ducha casi por dos horas? ¿Que no respondieran a sus gritos pidiendo ayuda? ¿Que su piel se le desprendiera después que se desplomó? ¿Que se notara un “trauma visible” en su cuerpo, según un informe escrito un día después de su muerte? ¿Alguien probó la temperatura del agua antes de encerrarlo en la ducha?

El Departamento de Prisiones no parece interesado en llegar al fondo de este asunto, ni ningún otro funcionario del estado o local. ¿Por qué no? ¿No debería investigar alguien si los abusos contra los presos ocurren rutinariamente en esta prisión, como afirman los reclusos?

Los investigadores dicen que es sumamente difícil determinar si hubo intención criminal al examinar muertes en la prisión como la de Darren Rainey. Pero pretender que no pasó nada no concuerda con el propósito de la justicia. En vez de preguntar sobre la intención, ¿por qué no se pregunta si la muerte se pudo evitar? ¿Si no fue una muerte sin sentido? Si las respuestas son afirmativas, ¿por qué entonces sucedió?

Consideren lo que ocurrió en el condado Charlotte, en la costa del Golfo de la Florida, cuando al recluso Matthew Walker lo encontraron en la prisión estatal del condado muerto a golpes, con la laringe aplastada, en abril del 2014. Un gran jurado emitió un informe 15 meses más tarde diciendo que la muerte tras una pelea con los guardias se debió a fallas del personal de la prisión. También clasificaron la muerte como un homicidio.

¡Quince meses! Entretanto, Darren Rainey murió hace más de 43 meses, y todavía no se ha presentado el informe final de la autopsia. ¿Por qué la demora? La policía del condado Miami-Dade todavía la clasifica como una investigación abierta.

Ahora, supuestamente, el Departamento de Justicia de Estados Unidos está investigando la muerte de Rainey y otros posibles abusos en la prisión. Ya es hora de que alguien haga algo, porque los funcionarios locales no han hecho prácticamente nada. ¿Por qué las respuestas tardan tanto?

Esta historia fue publicada originalmente el 8 de febrero de 2016, 1:59 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: Una muerte sin explicación."

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA