Editorial

EN NUESTRA OPINIÓN: Restaurar los Everglades debe ser una prioridad

La reapertura de las compuertas en el lago Okeechobee la semana pasada subrayó el peligroso estado en que se encuentra el vulnerable sistema del agua en el Sur de la Florida. Los administradores del sistema tuvieron que actuar porque las fuertes lluvias recientes aumentaron el nivel del agua en el lago y junto a las comunidades cercanas a un nivel peligroso.

Este es el problema perenne del lago Okeechobee. Una cantidad inusual de agua de lluvia aumenta la presión en los diques y puede causar un desastre. “Nuestro principal objetivo es la seguridad del público”, dijo Jim Jeffords, jefe de la División de Operaciones de la oficina del Cuerpo de Ingenieros en Jacksonville, al explicar la reciente apertura de las compuertas.

Pero el costo ha sido alto. Millones de galones de agua contaminada entraron en los ríos St. Lucie y Caloosahatchee, degradando aún más los estuarios en la costa atlántica y en la del Golfo y causando un daño incalculable en las dos costas de la península floridana.

Tiene que haber una manera de evitar esta pesadilla ambiental, y la hay: comprar más terrenos al sur del lago para enviar el agua en esa dirección. Construir depósitos para retener el agua y reducir la polución de manera natural. Después enviarla al sur, a la bahía de la Florida, que necesita agua dulce desesperadamente. En pocas palabras, restaurar los Everglades.

Suena fácil, pero no lo es por dos razones: el dinero y la política.

El Congreso y la Legislatura de la Florida tienen que aportar los fondos para comprar tierras, almacenar el agua y enviarla a los Everglades. Hay que tener presente que el Río de Hierba es la fuente de agua potable para ocho millones de personas.

Entre los pasos que se deben dar está la aprobación de una medida en el Congreso para autorizar un proyecto de ingeniería de $2,000 millones que recogería agua alrededor del lago y la enviaría a los Everglades. El plan tiene el apoyo bipartidista de la delegación de la Florida, incluidos los senadores Bill Nelson y Marco Rubio, y la bendición del Cuerpo de Ingenieros.

El segundo de este proyecto vital es el dinero para comprar las tierras, que podría venir de la Legislatura estatal como parte de un acuerdo de desembolsar por lo menos $200 millones al año por los próximos 20 años para costear la Enmienda 1.

Esa enmienda tiene el propósito de preservar terrenos. Pero la Legislatura ha usado gran parte del dinero para pagar salarios, apagar fuegos forestales, dar seguros y controlar la contaminación en terrenos privados. Este año, los legisladores han decidido asignar fondos a la restauración de los Everglades, pero usarán la mayor parte de los fondos generados por la Enmienda 1 para fines sin conexión con la compra y la conservación de tierras.

La restauración de los Everglades debe ser prioritaria. Y las promesas de la Enmienda 1 se deben cumplir.

El Congreso debe aprobar fondos para restaurar los Everglades, y la Legislatura debe aprobar un plan que asigne un mínimo de $200 millones al año para complementar los fondos federales.

No podemos esperar más tiempo para restaurar los Everglades.

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