Editorial

EN NUESTRA OPINIÓN: De nuevo a debate la marihuana medicinal

Vuelve el tema de la marihuana medicinal en la Florida, al regresar la controversial enmienda de la marihuana con fines médicos a la boleta de noviembre, dos años después de que no obtuvo los votos necesarios para su aprobación.

En aquel entonces, la medida recibió una aprobación del 58 por ciento, ligeramente por debajo del 60 por ciento requerido para aprobar una enmienda. Pero esta vez, la situación política es distinta. La elección presidencial probablemente duplique la asistencia a las urnas y las probabilidades de que la enmienda se apruebe.

La enmienda es patrocinada por John Morgan, un abogado de Orlando que ha gastado millones en el esfuerzo. La organización de Morgan recogió 692,000 firmas certificadas, 10,000 más que el mínimo requerido, para volver a presentar la medida. Tantas firmas no se pueden ignorar.

Morgan dijo a la Junta Editorial que esta vez la estrategia consiste en enfocarse en los que tienen de 60 años de edad en adelante. Los que están en ese grupo de edad rechazaron la marihuana medicinal la última vez, pero son los que más probabilidades tienen de aprovechar los beneficios que se afirma que ofrece a los que padecen de cáncer, glaucoma y esclerosis lateral amiotrófica (ALS). Para captar a los votantes escépticos, Morgan mejoró el lenguaje de la enmienda original, que tenía “lagunas” que podrían haber permitido abusos de parte de los cuidadores de enfermos. “Creo que hemos resuelto esas cuestiones”, dijo Morgan.

También señaló que la oposición a la propuesta se ha reducido.

Pero muchos temen que la marihuana incita al consumo de otras drogas y no se debe legalizar. Sin embargo, esto tiene que ver con personas que padecen una enfermedad. La aprobación de la enmienda significa que solo el médico puede recomendar que el paciente reciba la autorización para adquirir marihuana medicinal en dispensarios abiertos al efecto.

Actualmente, 23 estados ya permiten el uso del cannabis medicinal, y tres más votarán por leyes similares este año. La Florida debe unirse a ese grupo, por el bienestar de la población que padece de una enfermedad y necesita ese alivio.

El ambiente político es adecuado. La semana pasada, un comité de la Legislatura floridana aprobó la propuesta HB 307 para legalizar la marihuana medicinal de alta potencia para pacientes con una enfermedad terminal. Si la Cámara en pleno la aprueba, los que tienen menos de un año de vida podrán adquirir marihuana cultivada por cinco distribuidores autorizados.

Pero Morgan acusa a los legisladores de eludir el tema de la aprobación de la marihuana medicinal para otros fines, lo cual lo llevó a buscar una enmienda a la Constitución.

En el 2014, el Nuevo Herald recomendó votar no a la enmienda 2 –que proponía la legalización de la marihuana medicinal– por “el temor a las vulnerabilidades del sistema que dejarían un gran margen para la trampa. Apoyamos el uso de la marihuana medicinal para aliviar los padecimientos de personas enfermas. Pero tememos que personas inescrupulosas podrían recibir autorizaciones para vender marihuana medicinal, y usar esas autorizaciones con fines de lucro ilícito”.

Dijimos también que los enfermos deben recibir todo el alivio posible, incluido el uso de marihuana medicinal, pero que la enmienda debía reescribirse para eliminar el peligro de uso indebido.

Si la nueva enmienda, como afirma Morgan, ha corregido esas deficiencias, pensamos que por razones humanitarias, esta vez los votantes deben aprobar la enmienda.

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