Editorial

EN NUESTRA OPINIÓN: Más ayuda para los necesitados en la Florida

Hay que pensar en los niños.

Quedan menos de cuatro semanas del actual período de sesiones de la Legislatura de la Florida, y el estado cuenta con unos $1,000 millones en ingresos adicionales. Pero como informa Mary Ellen Klas, de la corresponsalía del Herald/Times en Tallahassee, los legisladores debaten si deben restaurar “$1,000 millones en recortes a la deteriorada red de seguridad estatal para los niños más vulnerables, los discapacitados y los ancianos en el estado”. Eso es lo que proponen los senadores estatales. La Cámara quiere devolver el dinero a los floridanos mediante recortes impositivos, una propuesta respaldada por el gobernador Rick Scott.

Lo que deben hacer es pensar en los niños. El estado sigue olvidando a muchos menores en riesgo. Es un olvido miope e innecesario.

Según Florida TaxWatch, el estado no ha hecho una inversión adecuada en el sistema de bienestar de los niños y eso tiene un alto costo. Esa organización, que generalmente apoya reducciones tributarias y señala los derroches del gobierno, sabe que esa negligencia es un mal negocio.

Según el artículo del Herald, TaxWatch “halló que el estado gasta $14 millones al año entrenando a nuevos trabajadores del sistema de bienestar de menores debido a una tasa de rotación de personal del 37 por ciento en el Departamento de Niños y Familias, pero el costo de los niños bajo cuidado estatal es mucho más alto. Cada niño que pasa un año en cuidado estatal le cuesta $70,000 al estado y, debido a la alta rotación del personal, muchos niños se quedan en cuidado estatal más tiempo del que debieran”.

TaxWatch halló que las probabilidades de que un menor encuentre un hogar permanente cuando llegue a los 18 años caen al 4 por ciento.

Y si un menor se queda bajo cuidado estatal hasta los 18 —cuando la mayoría deja el sistema— tiene un 25 por ciento de probabilidades de ser arrestado, si es mujer, un 50 por ciento de probabilidades de quedar embarazada, un 33 por ciento de dejar la escuela y un 65 por ciento de vivir en la calle.

¿Por qué estos problemas se llevan a debate si los legisladores están sentados sobre millones de ingresos adicionales?

También deberían pensar en las personas de edad avanzada, muchos de los cuales necesitan cuidados en el hogar o cuidado administrado a largo plazo.

Hay una larga lista de floridanos que los legisladores deberían pensar en ayudar: los discapacitados que también están varados en largas listas de espera para recibir atención; los menores en riesgo que se beneficiarían con clases de prekindergarten, que están recibiendo menos fondos; trabajadores del sistema de prisiones que tienen familias que mantener y que llevan años sin recibir un aumento de sueldo.

En su discurso sobre la situación del estado del mes pasado, el gobernador Scott reconoció que “para los que están muy necesitados, debemos ofrecerles una red de seguridad”, pero agregó que “la ayuda del gobierno debe ser el último recurso… El gobierno no crea prosperidad”.

Pero el gobierno tampoco debe crear penuria, ni costear servicios y programas con una cantidad de fondos tan insuficiente que su fracaso está garantizado. Los legisladores deben pensar en los niños en cuidado temporal del estado y en otros necesitados.

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