Editorial

EN NUESTRA OPINIÓN: Los manatíes siguen en peligro

La población de manatíes de la Florida ha aumentado a unos 6,300.
La población de manatíes de la Florida ha aumentado a unos 6,300. AP

Los flamencos, las palmas y los manatíes son tres símbolos vivientes de la Florida. Y se deben proteger.

Pero el Servicio de Pesca y Fauna Silvestre (FWS) de Estados Unidos anunció recientemente sus planes de cambiar la clasificación del manatí de las Indias Occidentales, que abarca a la especie de la Florida, de “especie en peligro” a la menos alarmante de “amenazada”. Es una mala idea.

Es cierto que las cosas han mejorado para los manatíes: en la Florida ahora hay unos 6,300, muy por encima de los 1,200 que había en 1991.

Sin embargo, el FWS no debe dormirse en los laureles.

En primer lugar, la propuesta del FWS ocurre bajo la fuerte presión de urbanizadores y de la industria de la navegación, que desde hace tiempo se quejan de que las zonas protegidas donde las embarcaciones deben ir a baja velocidad, como el Intracoastal Waterway y los canales en el estado, son demasiado estrictas.

En el Sur de la Florida hay una fuerte oposición a cambiar la clasificación del mamífero marino. El público tiene hasta el 7 de abril para comentar sobre la propuesta. Los defensores de los manatíes deben contactar a sus legisladores estatales y también pueden enviar sus comentarios al sitio web del FWS, www.regulations.gov. En otros estados hay manatíes, pero solo en la Florida viven todo el año, y esa circunstancia atrae a un gran número de ecoturistas.

A la cabeza de los que se oponen a cambiar la clasificación de los manatíes está el Save the Manatee Club, una organización fundada hace 35 años por el cantante Jimmy Buffett y el ex gobernador de la Florida Bob Graham. El grupo, radicado en Maitland, teme con razón que el cambio sea un arma de doble filo.

La doctora Katie Tripp, directora de ciencia y conservación de la organización sin fines de lucro, dijo a la Junta Editorial que el cambio de clasificación es un paso peligroso que puede dar marcha atrás a los éxitos alcanzados. “La población ha crecido, pero los manatíes aún no han escapado del peligro”, dijo la doctora Tripp.

El intento de cambiar la clasificación de los manatíes está encabezado por la Pacific Legal Foundation, un grupo activista libertario que hizo la solicitud del cambio al gobierno federal. El grupo representa los intereses de terratenientes y urbanizadores, que actualmente deben considerar el impacto en los mamíferos marinos en cualquier proyecto en zonas costeras.

Aunque la población de manatíes ha aumentado, la doctora Tripp dice que los mamíferos todavía sufren un ataque en varios frentes: la población humana de la Florida —especialmente los que navegan— sigue siendo el grupo que más manatíes mata. De 350 a 400 mueren cada año, y la contaminación de las aguas costeras reduce el suministro de alimentos de los manatíes.

La National Marine Manufacturers Association informó que las ventas de embarcaciones en el estado podrían aumentar el 8 por ciento este año. En la recién concluida Feria Náutica Internacional de Miami se vendieron muchas embarcaciones nuevas que pronto surcarán las aguas floridanas. Y con las nuevas políticas energéticas, la posible pérdida de plantas nucleares, en cuyas cercanías los manatíes pasan el invierno, nadando en el agua tibia que sale de las plantas, es otra amenaza a su existencia.

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