EN NUESTRA OPINIÓN: Cuba y el informe de Amnistía Internacional
En su informe anual divulgado el martes pasado, Amnistía Internacional puso de relieve la crisis de los derechos humanos que sufrieron las Américas el año pasado, con graves problemas de discriminación, violencia, desigualdad, conflicto, inseguridad, pobreza, daños medioambientales y falta de garantías judiciales.
Ni siquiera Estados Unidos, bastión de democracia en el hemisferio, escapó al severo juicio de la organización no gubernamental, que criticó que todavía se mantengan decenas de detenidos en la base de Guantánamo y que no se haya establecido una rendición de cuentas por los atropellos cometidos durante el programa de detención secreta de la CIA. El informe también mencionó la muerte de personas desarmadas por descargas de taser de la policía.
Mucho menos se libró Cuba del juicio del grupo de vigilancia de los derechos humanos. Según expresa el informe de Amnistía Internacional, aunque se ha producido un deshielo en las relaciones con Estados Unidos, el régimen de La Habana sigue imponiendo “fuertes restricciones a la libertad de expresión, asociación y circulación”.
Amnistía menciona los actos de repudio contra disidentes y los encausamientos en los tribunales por motivos políticos. En este último aspecto, indica que el sistema de justicia cubano está bajo el control del gobierno. Los que van al banquillo de los acusados no deben esperar imparcialidad.
Solamente el año pasado, según la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, la policía llevó a cabo más de 8,600 detenciones de activistas de los derechos humanos y personas que se oponen al régimen.
Amnistía se hizo eco de los arrestos que sufren cada domingo las Damas de Blanco durante su habitual marcha por la Quinta Avenida de Miramar. Las disidentes son detenidas hasta por 30 horas. También menciona que los integrantes del grupo opositor Unión Patriótica de Cuba son igualmente arrestados con frecuencia.
Las nuevas relaciones con Estados Unidos y las numerosas visitas de empresarios, políticos y turistas desde que se anunció el deshielo el 17 de diciembre del 2014, no han logrado que el régimen cubano deje de acosar a los que no siguen la línea oficial.
Ni siquiera con el anuncio de la visita del presidente Obama el mes próximo han dejado de arrestar o de hostigar a los opositores.
Obama dijo que en su visita a la isla abordaría “directamente” las diferencias con el régimen de Raúl Castro en materia de derechos humanos. El informe de Amnistía Internacional es un buen argumento que el Presidente debe tener a mano cuando se siente a discutir con los represores en La Habana.
Esta historia fue publicada originalmente el 24 de febrero de 2016, 1:45 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: Cuba y el informe de Amnistía Internacional."