EN NUESTRA OPINIÓN: American Airlines quiere volar a La Habana
American Airlines está celebrando esta semana 25 años de su único y próspero servicio de vuelos charter a Cuba. La mayor aerolínea del Aeropuerto Internacional de Miami, mientras reconoce su pasado, está contemplando el futuro de su servicio a la isla. Y no es la única aerolínea que lo está haciendo.
Para American, que tiene su sede en Miami, el deshielo en las relaciones entre Estados Unidos y Cuba significa que el espacio aéreo sobre el Estrecho de la Florida no tardará en estar congestionado. No es extraño que varias aerolíneas quieran una parte de los 110 vuelos comerciales diarios a la isla que el Departamento de Transporte de Estados Unidos y el gobierno cubano han aprobado. La decisión podría producirse en mayo.
Todas las aerolíneas, al igual que American, han pedido al Departamento de Transporte que les conceda rutas diarias. La propuesta de American llena tres carpetas. La aerolínea está solicitando 20 vuelos diarios de Miami a La Habana; también habrá vuelos diarios o semanales desde Charlotte, Dallas/Fort Worth, Chicago y Los Angeles.
Además, American quiere ofrecer 10 vuelos diarios más a Santa Clara, Holguín, Varadero, Camagüey y Cienfuegos.
JetBlue, United Airlines, Eastern, Frontier, Southwest, Delta, Alaska Air, Spirit, Silver Airways y FedEx también quieren aprovechar esta oportunidad de extenderse a territorio virgen.
No es solo porque tenga su sede en nuestra región, pero apoyamos que American Airlines se lleve una parte grande de este pastel. Tiene mucho sentido, tanto desde una perspectiva comercial como desde una perspectiva cultural.
Mientras otras aerolíneas con sede en otras ciudades norteamericanas y que buscan las mismas rutas están pidiendo apoyo de la comunidad y de los líderes del sector del turismo, lanzando campañas de relaciones públicas para conseguir las rutas, American Airlines, en deferencia a sus clientes del exilio cubano de Miami, no está pregonando su deseo de ser la principal aerolínea que vuele a La Habana.
Su jefatura ha decidido evitar la política y los resentimientos que podría causar su solicitud de hacer negocios con el gobierno comunista de Cuba. Es una posición admirable, pero frente a las campañas de las aerolíneas rivales, American quizá debería reconsiderar su postura. El Departamento de Transporte no debe pensar que la comunidad empresarial de Miami es indiferente.
American ha decidido dejar que el Departamento se dé cuenta de lo que es más conveniente, explicó el martes Howard Kass, vicepresidente de asuntos de regulaciones, a la Junta Editorial.
Y sin duda, American Airlines tiene mucho a su favor. Su cuarto de siglo de vuelos charter a Cuba le da una enorme experiencia que otras aerolíneas no tienen.
Kass dijo que American está en una “posición única” para hacer la transición a vuelos con horario. Tiene razón. Otras aerolíneas tendrán que ponerse al día rápidamente.
American ya sabe como lidiar con éxito y con diplomacia con el gobierno cubano; entiende los asuntos de seguridad de los vuelos a la isla, y las operaciones en tierra en el Aeropuerto José Martí, en La Habana. También reconoce las crecientes necesidades del exilio de Miami y sabe que Miami es el epicentro de los vuelos latinoamericanos, y que debe seguir siéndolo.
American Airlines merece un elogio por su sensibilidad hacia la penosa experiencia política de muchos de sus clientes, y también merece recibir las rutas solicitadas. La ventaja que le da su experiencia de 25 años no se puede ignorar.
Esta historia fue publicada originalmente el 6 de abril de 2016, 0:48 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: American Airlines quiere volar a La Habana."