EN NUESTRA OPINIÓN: La tarea pendiente de los demócratas
Donald Trump recibió un duro golpe esta semana en la primaria de Wisconsin, después de cometer una serie de errores que ponen su capacidad para gobernar en tela de juicio. Todavía está a la cabeza entre los candidatos republicanos, pero la creciente probabilidad de una convención abierta, en la que ningún candidato tendrá una mayoría de delegados, crea dudas sobre quién será el ganador del partido.
Para los demócratas es otra historia: Hillary Clinton perdió frente a Bernie Sanders, la sexta victoria consecutiva del senador de Vermont en las competencias por la nominación y la última en una serie de reveses para la ex secretaria de Estado. Sin embargo, Hillary sigue siendo la favorita para ganar la nominación demócrata. ¿Cómo es eso?
Los resultados de Wisconsin exponen los puntos fuertes y las debilidades de los candidatos de ambos partidos, y lo que piensan los votantes.
La cantidad de delegados es importante. Sin duda, el senador Sanders ha cobrado impulso, pero está tan a la zaga que tendría que ganar el 67 por ciento de todos los delegados restantes y de los superdelegados que no están comprometidos para ganar la nominación. Es una tarea titánica. Hillary tiene una ventaja enorme entre los superdelegados. Lección: los partidos hacen las reglas, y los candidatos tienen que competir sobre la base de esas reglas.
Los detalles también importan. En una entrevista con la junta editorial del New York Daily News esta semana, Sanders reveló una asombrosa ignorancia de la forma en que implementaría las políticas que defiende con tanto fervor. Esta ignorancia aumenta el escepticismo entre los votantes, que piensan que Sanders tiene mucha emoción pero escaso conocimiento del arte de gobernar.
En cuanto al entusiasmo, Sanders está ganando en ese terreno, respondiendo a un gran descontento con el gobierno y con el sistema político. En cambio, Hillary tiene un déficit de entusiasmo. Está ganando en números, pero debe buscar la manera de conectarse más con los votantes.
Sanders ha recibido críticas por concentrarse exclusivamente en el tema de la desigualdad y las fechorías en Wall Street, pero probablemente se mantenga con ese tema porque le ha ganado muchos seguidores. Hillary ha demostrado un mejor dominio de la política nacional y exterior, pero le falta un mensaje inspirador que pueda atraer a votantes indecisos, como lo ha hecho Sanders con mucho éxito. Va a necesitar ese mensaje si en el otoño gana la nominación del partido.
Somos una nación polarizada. El Partido Republicano se ha movido a la derecha, y muchos demócratas a la izquierda. Una encuesta en Wisconsin a boca de urna mostró que Sanders ganó la aprobación del 78 por ciento de los que están a favor de políticas más liberales que las del presidente Obama, lo cual contribuyó a su victoria. Hillary se ganó el favor de los que quieren continuar las políticas del Presidente, pero por menos margen.
La confianza es una de las grandes debilidades de Hillary. En la misma encuesta de Wisconsin, nueve de cada 10 votantes dijeron que Sanders es honesto y confiable, mientras solo el 57 por ciento opinó lo mismo de Hillary.
Clinton necesita ser menos detallista y tener más chispa; Sanders necesita menos pasión y más conocimiento. Todavía tienen que demostrarle al público que son mejores que cualquiera que el otro partido nomine.
Esta historia fue publicada originalmente el 7 de abril de 2016, 1:41 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: La tarea pendiente de los demócratas."