EN NUESTRA OPINIÓN: Miami ante el virus del Zika
Con la cercanía del verano y de la temporada de los mosquitos, el virus del Zika se hace más temible.
En años recientes, hemos tenido que lidiar con otras enfermedades insidiosas, como la del virus del Nilo Occidental, también transmitida por un mosquito. Pero el Zika es realmente siniestro. Sus blancos más vulnerables son las mujeres embarazadas y sus fetos, a los que el virus ataca.
El miércoles, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) confirmaron las sospechas iniciales de los médicos brasileños —que se han aceptado extensamente— que el virus del Zika causa que los bebés nazcan con cabezas anormalmente pequeñas, un mal llamado microcefalia, generalmente acompañado por defectos en el cerebro.
Miami-Dade y el resto del estado son particularmente vulnerables al Zika porque una gran parte de la población viaja con frecuencia a países afectados en América Latina, y los mosquitos medran en nuestro clima tropical. Actualmente, la Florida es el estado norteamericano con más casos de infección de Zika.
El jueves, se confirmaron dos casos más de la enfermedad en la Florida, ambos en Miami-Dade. En el estado ahora hay 87 casos; 35 en Miami-Dade y 13 en Broward. En todo el país, la cantidad es de más de 700.
Aclaremos que los casos de Zika en la Florida han sido causados por viajeros que han traído la enfermedad. El Departamento de Salud de la Florida ha estado vigilando la enfermedad, pero ahora necesita ser más enérgico y más vigilante para proteger a los floridanos. El hallazgo de los CDC cambia la situación.
A nivel federal, el presidente Obama está reasignando $510 millones en fondos que no se han gastado —dedicados a combatir el ébola— para enfrentar la plaga de este año. Es un paso inteligente. Lástima que el Congreso esté tardando en aprobar una solicitud de $2,000 millones en fondos, una petición apoyada por el senador de la Florida Marco Rubio. El dinero se destinaría a la erradicación del mosquito y a la creación de una vacuna.
Y el gobernador de la Florida, Rick Scott, está prestando atención.
En febrero, ordenó al secretario de Salud del estado que activara una línea directa de información sobre el virus del Zika para residentes y visitantes, así como para todo el que planee viajar a la Florida en el futuro cercano. La línea directa, manejada por el Departamento de Salud, ha asistido a 1,394 personas desde su creación.
El gobernador Scott también ordenó al secretario de Salud que emitiera una Declaración de Emergencia de Salud Pública para los residentes de los 15 condados donde hasta ahora ha habido casos de Zika. Si hace falta, la Florida tiene la capacidad de hacerle pruebas a 6,754 personas para ver si tienen el virus activo de Zika y a 1,551 para ver si tienen anticuerpos de Zika.
El Departamento de Salud está trabajando con los CDC, el Departamento de Agricultura de la Florida, Servicios al Consumidor y juntas de condados sobre el control de los mosquitos para comprobar que se están tomando las precauciones adecuadas para mantener a los mosquitos a raya.
Un artículo reciente del New York Times señaló que el condado Miami-Dade, con una población de 2.8 millones, “gasta solo $1.8 millones en control de mosquitos, suficiente para un personal de 17, de los cuales 12 son inspectores. En cambio, el condado Lee, con 660,000 habitantes y donde se encuentra Fort Myers, gasta $16 millones al año y tiene un personal de 88”.
Pero el alcalde de Miami-Dade, Carlos Giménez, defendió vigorosamente los esfuerzos del condado. Dijo que la sección de control de mosquitos está preparada para responder “enérgicamente” con fumigación desde camiones o aérea si la población de mosquitos crece considerablemente.
Esperemos que estos esfuerzos rindan frutos.
Esta historia fue publicada originalmente el 17 de abril de 2016, 2:41 a. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: Miami ante el virus del Zika."