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Editorial

EN NUESTRA OPINIÓN: Los presos que Castro no quiere reconocer

Elizardo Sánchez
Elizardo Sánchez AP

¿Hay presos políticos en Cuba? Posiblemente esa fue la pregunta de la prensa que más molestó al gobernante cubano Raúl Castro durante la visita del presidente Barack Obama a la isla a fines de marzo.

La pregunta la hizo Jim Acosta, reportero de la cadena CNN, en una conferencia de prensa que ofrecieron ambos mandatarios en La Habana, el 22 de marzo. Castro se mostró muy irritado, y respondió con actitud desafiante: “Dame la lista ahora mismo para soltarlos. Cuando llegue la noche van a estar sueltos”.

La lista no se la dieron en la conferencia de prensa, pero ahora el opositor Elizardo Sánchez Santacruz, que dirige la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN), una entidad no reconocida por el gobierno cubano, dijo que en Cuba hay 93 presos políticos y que, de ellos, 21 llevan de 13 a 24 años en prisiones de alta seguridad.

Once se encuentran excarcelados con licencia extrapenal, y 27 han sido condenados por tribunales de la Seguridad del Estado por haber utilizado armas o alguna forma de violencia para intentar derrocar al gobierno cubano, según explica el informe de la CCDHRN.

Aun si no se contara a los integrantes de estos dos grupos –los excarcelados y los condenados por utilizar armas–, los que se encuentran tras las rejas suman más de medio centenar, una cifra que no debería pasar inadvertida a los niveles más altos del gobierno, en un país donde el poder se encuentra muy centralizado.

La Fundación Nacional Cubano Americana también divulgó una lista, publicada por el Nuevo Herald, poco después de las palabras de Raúl Castro, con los nombres de los presos, las prisiones donde se encuentran y las fechas de encarcelamiento.

Pero el régimen cubano “insiste en que en Cuba no han existido ni hay presos por razones o condicionamientos políticos, sino reclusos contrarrevolucionarios y por vulgares delitos comunes”, dijo la CCDHRN. “Antes y ahora semejante afirmación es simplemente incierta”, agregó.

Desde luego que la afirmación es una mentira rotunda. La historia de represión contra los opositores y de encarcelamiento de muchos por sus ideas políticas contrarias al castrismo data de los primeros tiempos de la revolución cubana y llega hasta nuestros días. Los continuos arrestos y golpizas a las Damas de Blanco y a otros disidentes son un testimonio de esa penosa realidad, como lo fue en el pasado el presidio de Isla de Pinos y la red de granjas de trabajo forzado en toda la isla.

El gobierno de Estados Unidos ha entregado a Cuba varias listas de presos políticos en los últimos dos años y medio, según explicó Ben Rhodes, asesor de seguridad nacional de la Casa Blanca, después de la conferencia de prensa en La Habana. Pero Rhodes dijo que la respuesta del gobierno cubano es que los presos están detenidos por otros delitos.

Washington ha reiterado que el tema de los derechos humanos constituye uno de los puntos más importantes en el proceso de normalización de las relaciones con Cuba, iniciado el 17 de diciembre del 2014. Evidentemente, en ese terreno el gobierno de Estados Unidos tiene mucho trabajo por hacer.

Entretanto, seguimos esperando que Castro ponga en libertad a los presos políticos antes de que llegue la noche.

Esta historia fue publicada originalmente el 26 de abril de 2016, 9:34 a. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: Los presos que Castro no quiere reconocer."

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