EN NUESTRA OPINIÓN: Florida: una crisis de salud que se puede evitar
La Florida afronta una crisis de salud pública. El 23 por ciento de los residentes del estado tienen una salud “pobre o pasable”, según un informe de la entidad Florida Community Health Action Information Network (CHAIN), mencionado en el artículo Alertan sobre una inminente crisis de salud en Miami-Dade, de Brenda Medina, publicado en el Nuevo Herald el 26 de abril.
La situación es más grave en el condado Miami-Dade, donde hay unos 214,000 adultos de bajos ingresos que no tienen seguro médico. En ese grupo, los más vulnerables son aquellos que padecen de problemas mentales o que han contraído el sida o el virus VIH. Y estos casos han aumentado recientemente, junto con un incremento de las personas con problemas cardiovasculares.
El informe de CHAIN aboga por que se apruebe la expansión del programa de salud Medicaid en el estado, lo cual daría acceso a la atención médica a más de medio millón de personas sin seguro en la Florida.
Pero la expansión del Medicaid ha chocado con la oposición del gobernador Rick Scott y de la mayor parte de los legisladores floridanos. Scott se manifestó a favor en el 2013, pero no presionó para que se aprobara la expansión y después dio un giro de 180 grados y expresó que estaba en contra del plan.
La expansión del Medicaid forma parte de la Ley de Cuidado Asequible de la Salud, más conocida como Obamacare, una ley concebida para dar seguro médico a todos los ciudadanos, que ha enfrentado la oposición de la mayoría de los legisladores republicanos.
En el 2015, el Senado de la Florida propuso aceptar fondos federales bajo el Obamacare para crear un seguro privado, dirigido por el estado, que serviría a los floridanos de bajos ingresos.
Pero el gobernador Scott y los líderes de la Cámara de Representantes del estado se opusieron a todo intento de expansión del Medicaid. Explicaron su rechazo con el argumento de que no confiaban en que el gobierno federal mantendría su promesa de ayudar a costear la atención médica de más floridanos.
Es una débil excusa, tras la cual puede haber una razón ideológica. Y la terca oposición a expandir el programa médico en nada beneficiará a los residentes del estado que necesitan urgentemente acceso al cuidado de la salud.
Además del drama humano de no tener atención médica, está el costo para los hospitales, que será más elevado al no contar con ayuda federal para atender a personas sin seguro. Y también hay un impacto negativo para la economía en general con la pérdida de días de trabajo por enfermedades que se pudieran evitar si todos contaran con un seguro de salud.
La oposición a extender la atención médica a más floridanos ha tenido un efecto contraproducente. Ha creado una bomba de tiempo que está a punto de estallar, una crisis que todavía es posible evitar con la expansión del Medicaid. Todo el mundo debe tener acceso a la atención médica, pero para lograrlo hace falta más visión y más humanidad en Tallahassee.
Esta historia fue publicada originalmente el 29 de abril de 2016, 1:49 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: Florida: una crisis de salud que se puede evitar."