EN NUESTRA OPINIÓN: El Congreso debe aprobar fondos contra el Zika
Más de 100 días después que se reportaron los primeros casos de Zika en la Florida, los líderes del Congreso siguen prestando oídos sordos al pedido de fondos federales. Es imposible entender la indiferencia de los legisladores ante una amenaza a la salud pública.
El presidente Obama quiere $1,900 millones en fondos de emergencia para combatir el Zika, y ha conseguido un raro —y a la vez loable— apoyo bipartidista de los dos senadores federales de la Florida.
El demócrata Bill Nelson dice que la propagación del Zika en la Florida es una crisis grave. El republicano Marco Rubio dijo después de reunirse con funcionarios de salud de Miami-Dade que están horrorizados con el Zika.
Ambos han pedido a sus colegas que aprueben más fondos. Pero el Congreso se ha resistido desde febrero, cuando el presidente Obama solicitó por primera vez la ayuda de emergencia.
El Presidente pudo destinar casi $600 millones que quedaron del combate contra el virus del ébola a la lucha contra el Zika, pero no es suficiente. Y mientras el Congreso se demora, la tasa de infección crece rápidamente.
Desde el 19 de enero, cuando el Departamento de Salud de la Florida reportó los tres primeros casos en el estado, dos de ellos en el condado Miami-Dade, la cantidad de personas infectadas en el estado ha superado las 100, el mayor número en cualquier estado.
Hace varios días, los Centros de Control de Enfermedades reportaron 472 casos en los Estados Unidos continentales, y 629 casos en Puerto Rico, donde se produjo recientemente la primera muerte por el Zika.
Y todavía los líderes republicanos del Congreso, como el senador por Texas John Cornyn, dicen que la crisis del Zika se ha exagerado. Cornyn comentó que los partidarios de la ayuda están pidiendo un cheque en blanco. No es así. El dinero hace falta para pagar las labores de control de mosquitos, investigaciones científicas de la enfermedad y el desarrollo de una vacuna, la atención médica de los infectados, y materiales educativos para el público.
En esencia, los republicanos no considerarán ayudar a estados en peligro como la Florida a menos que reciban reducciones de gastos en otros puntos del presupuesto. Eso no es excusa para la inacción. La inminente llegada de los mosquitos en el verano aumenta la urgencia de una respuesta eficaz, al igual que el paso por la Florida de decenas de miles de personas que irán a las Olimpíadas de 2016 en Brasil, donde hay miles de infectados.
La mayor amenaza del Zika es contra las mujeres embarazadas y sus hijos nonatos, que pueden sufrir microcefalia, la cual causa que las cabezas de los bebés sean mucho más pequeñas que lo normal. Para algunas víctimas del Zika, las consecuencias son mínimas; para otras pueden ser debilitantes.
El senador Nelson compara esta emergencia con un huracán o con la crisis del ébola. El senador Rubio también ha sido enfático: “El gobierno federal tiene la obligación de mantener la seguridad de nuestra gente, y esta es una amenaza real e inminente a la seguridad de nuestra nación y de nuestro pueblo”.
Esta semana, el gobernador Rick Scott, que no perdió tiempo en declarar una emergencia en todo el estado por el Zika hace meses, planea ir a Washington a pedir a los senadores que busquen los fondos y tracen un plan contra el Zika.
Los líderes del Congreso deben prestar atención. El virus del Zika es una amenaza real, y la Florida y otros estados necesitan ayuda. La hora es de acción, no de política partidista.
Esta historia fue publicada originalmente el 8 de mayo de 2016, 7:16 a. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: El Congreso debe aprobar fondos contra el Zika."