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Editorial

EN NUESTRA OPINIÓN: A votación el salario mínimo en Miami Beach

El alcalde de Miami Beach, Philip Levine, ha propuesto una ordenanza que haría que el salario mínimo en la ciudad fuera más alto que el del estado, una medida controversial que complacería a los sindicatos locales, desafiaría las leyes estatales y le daría un impulso al sector hotelero de la ciudad, al elevar el salario mínimo de $8.05 a $13.21 en el 2020.

En estos tiempos en que se habla mucho de salarios ajustados al costo de la vida, de la desigualdad en los ingresos y de un salario para las mujeres que iguale el de los hombres, Levine está poniendo a su ciudad en la vanguardia al abordar un tema controversial y de gran importancia en la elección presidencial. También podría estar echando las bases de sus propias aspiraciones políticas, quizá hasta de postularse para gobernador de la Florida.

Si la ordenanza, que la Comisión Municipal considerará inicialmente este miércoles, se aprueba, Miami Beach se convertiría en el primer municipio de la Florida en requerir a todos los empleadores que acepten pagar un salario mínimo fijado por el Ayuntamiento y no por Tallahassee. Un paso audaz.

La iniciativa del salario mínimo de Levine es la segunda vez en unas semanas que el alcalde actúa como si su ciudad, mundialmente famosa, fuera una nación soberana en Miami-Dade.

En marzo, durante un viaje a Cuba pagado de su bolsillo, el alcalde propuso oficialmente a funcionarios cubanos que abrieran un consulado en Miami. La ciudad de Miami y el condado Miami-Dade se han negado a ser sede de un posible consulado, al igual que varios funcionarios de la Playa.

Levine está transmitiendo un anuncio de radio sobre la votación que tendrá lugar en torno al incremento del salario mínimo, en California, el estado que el gobernador Rick Scott visitó en un intento, recibido con cierta burla, de llevar empresas a la Florida, de ahí las conjeturas sobre una postulación al cargo más alto del estado.

La propuesta de Levine recomienda que a partir de julio del 2017, Miami Beach requeriría que se pague a todos los empleados dentro de los límites de la ciudad un salario mínimo de $10.31 la hora. La cantidad aumentaría un dólar cada año hasta llegar a $13.31 en el 2020. Los empleadores de los trabajadores que reciben propinas podrían pagar el salario mínimo federal si las propinas que reciben los empleados igualan sus salarios al mínimo requerido por el municipio.

Ante la lentitud del estado en el tema, Levine hace bien en actuar por su cuenta. Es un paso para resolver las vastas divisiones de ingresos en esta comunidad.

La batalla no será fácil. Los Angeles, Seattle y, más recientemente, Kansas City han tratado de seguir esta ruta progresista, y han fracasado. Los trabajadores y los sindicatos han elogiado la decisión de Levine. Algunos dueños de negocios y comerciantes también apoyan el intento; otros dicen que eliminará empleos porque no pueden tener tantos empleados con un salario más alto. Pero un estudio que realizó Integrity Florida en el 2015 examinó cinco ciudades y condados de Estados Unidos donde se incrementó el salario mínimo. En todos hubo un crecimiento del empleo.

Una batalla jurídica podría asomarse en el horizonte. En la Florida, la ley estatal impide a las ciudades y los condados fijar sus salarios mínimos. Pero el departamento jurídico de Miami Beach argumenta que la prohibición del estado es inconstitucional.

Levine debe ser elogiado por luchar por la calidad de vida de los empleados de la limpieza, de tiendas, los cajeros y otros que trabajan en su ciudad y que atienden a los turistas y a los residentes, que han traído tanta prosperidad.

Esta historia fue publicada originalmente el 10 de mayo de 2016, 3:24 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: A votación el salario mínimo en Miami Beach."

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