EN NUESTRA OPINIÓN: Las relaciones de EEUU con Cuba y los derechos humanos
No fue una sorpresa que el martes por la noche el presidente Obama pidiera al Congreso el levantamiento del embargo a Cuba. Al anunciar los cambios en la política norteamericana hacia la isla el pasado 17 de diciembre, el mandatario dijo: “A medida que estos cambios se desarrollan, espero poder involucrar al Congreso en una discusión seria y honesta sobre la eliminación del embargo”. De modo que la petición era de esperar.
Entretanto, este miércoles se inician los pasos concretos para normalizar las relaciones con la visita a Cuba de una delegación del gobierno norteamericano dirigida por la subsecretaria de Estado, Roberta Jacobson, para hablar sobre la inmigración y las relaciones. El lunes, una alta funcionaria gubernamental afirmó que los derechos humanos y la democracia son una prioridad de la política de Washington hacia Cuba. Por lo tanto, la cuestión de los derechos humanos debe tratarse en las reuniones de esta semana en La Habana.
No hay que esperar que en las reuniones se produzca un profundo debate ideológico. Pero el hecho de que Washington tenga presente que en Cuba persiste un problema grave de violaciones de los derechos humanos deja espacio para el optimismo.
El pasado fin de semana, un grupo de legisladores norteamericanos demócratas, encabezado por el senador demócrata Patrick Leahy, del estado de Vermont, visitaron Cuba e hicieron algo tan inesperado como loable: reunirse con disidentes.
Este encuentro deja una nota de esperanza: que Washington no ignora a la sociedad civil cubana ni a los que en la isla mantienen una posición discordante con la línea oficial.
La reunión fue fructífera, entre otras razones porque Elizardo Sánchez, que dirige la Comisión Cubana de Derechos Humanos y estuvo presente en el encuentro, entregó a los legisladores los nombres de 24 presos políticos que llevan mucho tiempo encarcelados, con el propósito de que el gobierno norteamericano abogue por su liberación. Pero también fue positiva porque los legisladores estadounidenses se comunicaron con la disidencia y se llevaron una visión más completa del panorama político cubano.
Al anunciar la normalización de las relaciones con Cuba el pasado 17 de diciembre, el presidente Obama dijo que donde haya desacuerdos, “plantearemos esas diferencias de manera directa, como lo continuaremos haciendo con los asuntos relacionados con la democracia y los derechos humanos en Cuba”. Y agregó: “Estados Unidos cree que ningún cubano debe enfrentar acosos, arrestos o golpizas simplemente porque ejerce el derecho universal de expresar su pensamiento, y continuaremos apoyando a la sociedad civil en ese asunto”.
Esperamos que en las nuevas relaciones que comienzan a tomar forma este miércoles, con la visita de la subsecretaria de Estado Jacobson a la isla, las palabras del presidente Obama sean un principio rector. Aunque las relaciones se normalicen, la defensa de los derechos humanos y la denuncia de los atropellos se deben mantener, sin concesiones.
Esta historia fue publicada originalmente el 20 de enero de 2015, 5:00 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: Las relaciones de EEUU con Cuba y los derechos humanos."