EN NUESTRA OPINIÓN: Que no bajen la guardia ante el Zika
En febrero, el senador Bill Nelson se convirtió en una de las primeras voces en Washington en alertar contra la amenaza del Zika. Quería que el gobierno de Obama nombrara un “zar del Zika” para coordinar la respuesta al virus. Lamentablemente, pocos lo escucharon. Muchos hasta se mofaron de lo que consideraron una perspectiva alarmista.
Cuando se produjo el aviso del senador Nelson, la Florida tenía nueve casos reportados de Zika. Hoy, la última cifra confirmada por el Departamento de Salud de la Florida es 120. La cantidad en el condado Miami-Dade, que encabeza al estado, es 45. Y esto es antes de la llegada del verano, cuando las lluvias y el calor propician una propagación más extensa y más rápida del virus transmitido por mosquitos.
Va a empeorar antes de que mejore. El peligro contra el que el senador Nelson alertó el invierno pasado ha llegado y la cifra crece. Más floridanos estarán expuestos al Zika y más se infectarán.
Y todavía, sorprendentemente, hay congresistas que se niegan a tomar la amenaza en serio.
El martes, el Senado aprobó una medida de $1,100 millones para combatir el Zika, con un voto bipartidista de 68-29. Fue bastante menos que los $1,900 millones que el senador Nelson y su colega republicano de la Florida, el senador Marco Rubio, querían, pero casi el doble de la inadecuada cantidad de $622 millones propuesta por los republicanos de la Cámara.
“Francamente, eso no va a ser suficiente”, dijo el senador Rubio en el debate del Senado el martes, cuando advirtió a los miembros de la Cámara que estaban “jugando con fuego” al reducir la respuesta del gobierno.
Tiene razón. La cifra más baja demorará la prueba de una vacuna, no costeará adecuadamente el control de los mosquitos, y no proporcionará suficiente ayuda para combatir el Zika en el extranjero.
El último punto es muy importante para la Florida porque muchos viajeros entre Estados Unidos y regiones infectadas de América Latina y el Caribe —incluido el territorio norteamericano de Puerto Rico, donde el virus ha tenido un fuerte impacto— pasan a través de la Florida, o se quedan aquí. Todos los casos reportados en la Florida tienen que ver con personas de viaje.
El debate es imposible de entender. La enfermedad no es un asunto partidista. El riesgo para el público, sobre todo en estados vulnerables como la Florida, no se puede ignorar, y los gobiernos de los estados necesitan la ayuda que solo el gobierno federal puede ofrecer.
No es un momento para andar con tacañerías. Hasta el jefe de la bancada republicana en el Senado, Mitch McConnell, aprobó la versión bipartidista de $1,100 millones, diciendo que “se enfoca en las necesidades inmediatas mientras ofrece recursos para objetivos a largo plazo como una vacuna”.
Sin embargo, en la Cámara, líderes del GOP como el presidente de la Cámara, Paul Ryan, de Wisconsin, insisten en que la propuesta debe contener reducciones de gastos, mientras la propuesta del Senado la financia como una medida de emergencia no sujeta a límites presupuestarios.
Los Centros para el Control de Enfermedades, que tienen un informe completo sobre la situación del Zika y cómo protegerse, han trazado un plan para desarrollar una vacuna y combatir el virus mediante otras medidas, pero no pueden completar el plan sin los fondos adecuados.
La delegación de la Florida en la Cámara debe mostrar unidad para pedir más fondos. Como dijo el senador Rubio en el Senado, debe hacerse bien esta vez. De lo contrario, los legisladores regresarán este verano ofreciendo disculpas por no haber hecho lo correcto cuando tuvieron la oportunidad.
Esta historia fue publicada originalmente el 19 de mayo de 2016, 2:54 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: Que no bajen la guardia ante el Zika."