EN NUESTRA OPINIÓN: Las filas en los aeropuertos se deben reducir
Las filas en los puntos de control de seguridad de los aeropuertos han crecido a un nivel incómodo. Los tiempos de espera, prolongados por la falta de empleados, han causado que decenas de miles de pasajeros pierdan sus vuelos. Se están implementando medidas temporales de alivio para el verano, pero los viajeros necesitan soluciones a largo plazo.
La Administración de Seguridad del Transporte (TSA) debe mejorar las condiciones laborales para retener a los empleados, y el gobierno federal debe proporcionar los fondos necesarios para contratar más trabajadores.
Los funcionarios de aerolíneas, aeropuertos y seguridad coinciden en que las largas esperas son un problema. Casi 6,800 pasajeros perdieron vuelos en una semana de marzo. Unos 600 perdieron vuelos en Charlotte en un día. Tres de las ciudades con los peores retrasos —Atlanta, Dallas y Filadelfia— están entre los cinco destinos más comunes para los pasajeros que salen del Aeropuerto Internacional de Miami, donde las filas de la TSA son manejables, dijo Mac Henderson, portavoz del Departamento de Aviación de Miami-Dade a la Junta Editorial. Pero si el problema persiste en otras partes, podría afectar a los pasajeros en junio, julio y agosto, generalmente los meses más ajetreados en los aeropuertos.
Hace poco más de una semana el Congreso permitió a la TSA utilizar unos $34 millones para pagar horas extra y contratar a más de 750 empleados temporales. Las aerolíneas han ofrecido personal para ayudar a manejar las filas temporalmente, y American Airlines prometió la semana pasada destinar $4 millones para contratar personal en sus aeropuertos principales, con el fin de que los agentes de la TSA no tengan que realizar funciones que no sean de revisión de seguridad, como controlar las filas. Los funcionarios esperan que estas soluciones reduzcan los retrasos este verano, pero son soluciones temporales, y no se sabe cuánto ayudarán.
La TSA también está exhortando a los pasajeros a utilizar un servicio que les permite evitar las filas normales, pero el servicio cuesta $85. Cualquiera que llegue al aeropuerto a una hora razonable debe tener la posibilidad de subir a su avión, no solo el que pueda pagar un cargo extra.
No hay suficientes empleados federales revisando a los pasajeros en muchos aeropuertos. Desde hace años la TSA tiene una baja tasa de retención de empleados, y muchos trabajadores están desalentados. Una reciente audiencia en el Congreso reveló que la TSA perdió más de 4,600 empleados en el 2014, y solo contrató a 373. Entre el 2013 y el 2015, el gobierno federal perdió más de 5,300 encargados de las revisiones de seguridad, un descenso del 11 por ciento. Esas tendencias no son sostenibles y se deben revertir.
Sin embargo, la TSA no puede estar maniatada por un presupuesto exiguo. La agencia tiene un presupuesto de $7,400 millones, por debajo de los $7,800 millones de hace cuatro años, y la cantidad de pasajeros ha aumentado. Los fondos recién reasignados permiten contratar a más de 750 empleados, pero el presidente del sindicato que representa a los encargados de las revisiones de la TSA pidió 6,000.
Las aerolíneas y los aeropuertos están dando ayuda a corto plazo, pero debe asignarse fondos para contratar más empleados hasta que los retrasos se reduzcan. El próximo presupuesto federal debe dar los fondos que tenía la TSA a principios de esta década. Pronto los niños saldrán de vacaciones y las familias se dirigirán a los aeropuertos. Las soluciones temporales deben evitar tiempos de espera inaceptables.
La TSA tiene problemas constantes y debe buscar la manera de retener a su fuerza laboral, con unos fondos públicos adecuados que reflejen la importancia del buen funcionamiento de los viajes aéreos.
Esta historia fue publicada originalmente el 22 de mayo de 2016, 6:34 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: Las filas en los aeropuertos se deben reducir."