EN NUESTRA OPINIÓN: Prepárese para la temporada de huracanes
Pronto comienza la temporada de huracanes, y es hora de que las familias desempolven los planes de emergencia, acopien provisiones para una posible tormenta y estén preparadas para una evacuación si fuera necesario.
Una advertencia: el hecho de que no hayamos sufrido un huracán en los últimos años no significa que lo mismo va a suceder esta temporada.
Dennis Feltgen, portavoz del Centro Nacional de Huracanes, dijo hace poco: “Mientras más lejos estemos del último huracán, más cerca estamos del próximo”. Tarde o temprano, las probabilidades indican que nos tocará uno.
Para muchos floridanos, especialmente para los que se han mudado recientemente a nuestro estado, los huracanes pueden ser una amenaza distante e improbable. Pero los que llevan tiempo viviendo aquí saben que el 1 de junio es el comienzo de la época más peligrosa del año.
De todos los huracanes que han azotado a Estados Unidos desde 1851, el 36 por ciento, más de uno de cada tres, ha tocado la Florida. Miami, situada en el Corredor de los Huracanes, está considerada una de las ciudades más vulnerables del territorio continental de Estados Unidos.
Nadie que haya presenciado el último ciclón monstruoso que impactó el Sur de la Florida, el huracán Andrew en 1992, olvidará la magnitud de la devastación. Ni la penuria causada por las interrupciones del fluido eléctrico, la falta de alimentos y suministros y la insufrible congestión del tráfico como consecuencia del huracán.
El ciclón arrasó Homestead y Florida City. Curar el trauma de la región tomó años. Irónicamente, también paralizó por un tiempo la actividad del Centro Nacional de Huracanes en su vieja sede de South Dixie Highway, cerca de la Universidad de Miami.
Eso fue hace 24 años. Antes de ese momento, el Sur de la Florida no había sufrido el impacto directo de un ciclón poderoso durante 27 años: el último había sido el huracán Betsy en 1965. Pero hubo varias tormentas después de Andrew que trajeron daños y estragos, como el huracán Wilma, que nos azotó después de tocar tierra en Naples y cruzar los Everglades.
Fue el último huracán que golpeó la Florida, uno de los meteoros de la temporada de huracanes del Atlántico del 2005, que batió récords, aunque varios otros han pasado cerca. El huracán mató a 25 personas, causó grandes apagones y dejó daños millonarios. Y era solo un huracán de categoría 2 cuando llegó a nuestra región.
Este año, un cambio en los patrones climáticos aumenta la amenaza de huracanes. Los meteorólogos ven el cambio con cautela, pero la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica ha emitido un aviso sobre La Niña, que se refiere a un patrón del tiempo que podría crear condiciones favorables para la formación de huracanes en el océano Atlántico.
Si La Niña se desarrolla, la racha de suerte de la Florida podría terminar. El pronóstico anual de huracanes de la Universidad Estatal de Colorado, un pronóstico confiable, indica un 30 por ciento de probabilidades de que un huracán grande golpee la Costa Este, incluida la península floridana.
Todo esto debe ser un incentivo para prepararnos. Saber dónde está el refugio más cercano. Tener un plan de evacuación y conocer las rutas de evacuación. Si tiene una mascota, piense cómo mantenerla segura. Y prepare provisiones como alimentos, agua, linternas, baterías y más, en cantidad suficiente para varios días.
Lo mejor será no tener que usar esas provisiones. Pero las precauciones nunca están de más.
Esta historia fue publicada originalmente el 26 de mayo de 2016, 2:59 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: Prepárese para la temporada de huracanes."