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Editorial

EN NUESTRA OPINIÓN: Hillary Clinton tiene preguntas que responder

La precandidata a la presidencia de EE.UU. por el partido Demócrata Hillary Clinton pronuncia un discurso ante seguidores anoche al final de la noche de elecciones primarias en Brooklyn, Nueva York.
La precandidata a la presidencia de EE.UU. por el partido Demócrata Hillary Clinton pronuncia un discurso ante seguidores anoche al final de la noche de elecciones primarias en Brooklyn, Nueva York. EFE

Hillary Clinton va con seguridad a la Convención Nacional Demócrata en Filadelfia como la probable nominada por su partido a la presidencia, pero eso no significa que se haya ganado a los votantes escépticos.

La ex Primera Dama está a punto de convertirse en la primera mujer nominada a la presidencia por un partido político importante, un suceso histórico digno de celebración. Constituye un testimonio de su esfuerzo por llegar a la Casa Blanca y sus años de valiosa experiencia en el servicio público.

Pero hay un aspecto negativo que no puede ignorar. Hillary tiene constantemente una baja puntuación en los índices de popularidad. Un reciente cálculo indica que su impopularidad es del 55.5 por ciento. Ni ella ni sus partidarios deben consolarse con el hecho de que a Donald Trump le va peor.

Es poco lo que Hillary puede hacer para persuadir a los que sienten un odio irracional por “los Clinton” —y son muchos— a que se pasen a su bando. Pero se engaña si cree que los índices negativos en su contra son el resultado de una cobertura mediática desfavorable o parcializada, o que los votantes estarán dispuestos a aceptarla porque es preferible a Trump.

Puede empezar a resolver las preguntas que tienen los votantes aclarando las dudas sobre la controversia de los correos electrónicos privados, que sigue bajo el escrutinio del FBI. Hillary ha tratado de restarle importancia, pero el informe de 83 páginas que el Inspector General del Departamento de Estado emitió el mes pasado deja claro que no fue un simple descuido.

▪ El Departamento había emitido una serie de directivas claras contra el uso de comunicaciones no oficiales para asegurar la preservación adecuada y evitar riesgos de ciberseguridad. La entonces secretaria de Estado Clinton ignoró las directivas.

▪ Se pidió a los funcionarios que pidieran ayuda a los expertos en tecnología informática del Departamento con comunicaciones delicadas fuera de la red oficial. A pesar de que miles de sus mensajes contenían material confidencial, el Inspector General no halló evidencias de que Clinton hubiera pedido ayuda.

▪ El Departamento advirtió a las sedes diplomáticas que evitaran tratar temas oficiales en cuentas personales. Ese mensaje se envió con la firma de Hillary, aunque ella no estaba siguiendo las reglas.

La secretaria Clinton hizo caso omiso de una práctica estándar en sus comunicaciones por correo electrónico. Es cierto que el secretario de Estado Colin Powell hizo en gran medida lo mismo durante su período en el cargo, pero las normas eran menos estrictas en ese momento, y la tecnología del Departamento era más débil. La ciberseguridad no era un problema tan grande como hoy. Y nada de eso excusa la conducta de Hillary.

En algún momento el FBI divulgará los resultados de su investigación. Esperemos que sea pronto. Los norteamericanos merecen respuestas antes de que la campaña llegue a su final. Pero Hillary puede ganar credibilidad respondiendo preguntas en una conferencia de prensa sobre el tema.

Hillary no ha ofrecido una verdadera conferencia de prensa en más de seis meses. ¿Por qué? Ha esquivado las críticas señalando las más de 300 entrevistas que ha dado en ese mismo período. Pero eso no es lo mismo que responder preguntas de reporteros en una conferencia de prensa, un formato más estricto que dificulta a los funcionarios eludir la verdad.

Si Hillary no supera la controversia de los correos electrónicos, es porque no la ha tomado en serio. Pero debería hacerlo. Mientras persista la controversia, no desaparecerán las preguntas sobre su falta de transparencia y su renuencia a hablar con franqueza al público norteamericano.

Esta historia fue publicada originalmente el 8 de junio de 2016, 3:45 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: Hillary Clinton tiene preguntas que responder."

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