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Editorial

EN NUESTRA OPINIÓN: Obama ante la tragedia en Orlando

Cuando el presidente Obama aterrice en Orlando este jueves, encontrará a una de las ciudades más alegres de Norteamérica golpeada por cuatro días de tragedias.

Pero no encontrará una ciudad de rodillas. Los residentes han resistido los golpes manteniéndose unidos.

Varias tragedias han afectado la ciudad: el asesinato en público de la cantante Christina Grimmie después de una interpretación; la muerte de 49 personas en un club gay a manos de un asesino solitario; y el horrible final de un niño de dos años, atrapado por un caimán en un hotel de Disney World.

Pero la fortaleza de Orlando ha crecido, como creció la de Boston después del atentado terrorista en el maratón del 15 de abril del 2013.

Y al igual que en Boston, en Orlando surgieron muchos héroes:

Los primeros agentes de policía que acudieron al club Pulse, quienes se enfrentaron con un asesino armado y decidido al irrumpir en el local para detenerlo y sacar a las víctimas.

El personal médico en el Orlando Regional Medical Center, donde se llamó a todos los empleados, o algunos se presentaron por su cuenta para trabajar en la madrugada atendiendo a los heridos en el club. Cirujanos, médicos, enfermeras y técnicos se movilizaron en minutos para atender a las víctimas del peor tiroteo masivo en la historia norteamericana.

Los clientes del club que no fueron heridos y escaparon sacando a heridos del infierno en que se convirtió el Pulse en la madrugada del domingo. Y los que se quedaron para ayudar a sacar a los cadáveres. Los transeúntes que ofrecieron sus camionetas para transportar a los heridos al hospital cercano.

Víctimas que sobrevivieron, como Norman Casiano, quien mientras trataba de salvarse se detuvo para dar consuelo a un cliente herido en los últimos segundos de su vida.

“Mira a mis ojos... Todo estará bien”.

Los residentes que donaron cientos de pintas de sangre; y los que llevaron agua a los que esperaban en fila para donar sangre.

Cuando el Presidente llegue a Orlando este jueves, ¿qué promesa concreta puede hacer que ayude a detener la plaga de tiroteos masivos? Tiene las manos prácticamente atadas por la Asociación Nacional del Rifle y la mayoría republicana en el Congreso. La nación necesita que haga algo, pero es probable que Obama termine su mandato sin haber logrado contener la epidemia de la violencia.

Un control más estricto de las armas es la solución frente a estas matanzas. Y también negar a cualquiera que haya estado en una lista de sospechosos de terrorismo el privilegio de comprar estas armas.

A nivel nacional, el miércoles el representante republicano por Connecticut Chris Murphy intentaba presionar a los republicanos para que acepten una propuesta que negaría a sospechosos de terrorismo, como Mateen lo fue, comprar armas de fuego y requeriría verificación universal de antecedentes.

Que Mateen pudiera comprar el arma semiautomática que usó porque no tenía antecedentes criminales es absurdo. El fusil semiautomático AR-15 que Mateen compró para cometer la matanza tampoco disparó ninguna alarma, aunque fue el arma empleada por los criminales en Newtown, San Bernardino y Aurora.

La Florida debe poner fin a la facilidad de adquirir ese tipo de fusil. Pero la mayoría de los legisladores floridanos no muestran interés en restringir las armas. ¿Su postura se suavizará ante esta tragedia?

Esta historia fue publicada originalmente el 15 de junio de 2016, 6:48 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: Obama ante la tragedia en Orlando."

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