EN NUESTRA OPINIÓN: Una falla de seguridad en Broward
El relato de cómo un sospechoso de asesinato escapó del tribunal del condado Broward y burló a los policías locales es una de esas historias increíbles que solo suceden en el Sur de la Florida. Pero no tiene nada de graciosa.
El protagonista en este inquietante caso de crimen sin castigo es Dayonte Resiles, de 21 años de edad. En el momento de su arresto más reciente, cuando tenía 20, en sus antecedentes penales figuraban casos de delito mayor como posesión de municiones por un delincuente convicto, robo con allanamiento de morada, hurto mayor, etc.
Según la policía, en el 2014 Resiles penetró en una vivienda de la comunidad WestRidge, en Davie, y mató a puñaladas a la mujer que vivía allí, Jill Halliburton Su, de 59 años. La policía piensa que Resiles estaba cometiendo un robo cuando la mató. Lo acusaron de asesinato.
La policía dijo que encontró una gran cantidad de pruebas que incriminaron a Resiles, incluso un cuchillo recuperado en la escena del crimen que supuestamente se usó para apuñalar a la víctima.
El viernes pasado, las autoridades llevaron a Resiles —esposado y con grilletes— a una sala de juicio en un cuarto piso en el condado Broward para una audiencia en la que se determinaría si podría enfrentar la pena de muerte de ser declarado culpable. Los policías lo entregaron a alguaciles del tribunal (desarmados), que lo sentaron en la sección del jurado junto con otros presos que esperaban una audiencia.
De pronto, Resiles logró quitarse las esposas y los grilletes, saltó de su asiento y corrió a la puerta más cercana, escaleras abajo y a la calle, bajo las narices de todo el mundo. Al momento de publicar este editorial, aún se ignora su paradero.
El domingo, el jefe de policía de Broward, Scott Israel, dijo que cuatro presuntos cómplices habían sido arrestados por ayudarlo a escapar. Los arrestados son su novia, de 18 años, y dos gemelos de 17. Y también Winston Russell, Jr., de 22, que manejó el auto en el que Resiles escapó, según la policía.
Veamos: un acusado de asesinato que apenas ha llegado a la adultez escapa de un tribunal lleno de gente. Nadie lo detiene mientras corre hacia la puerta más cercana. Baja tres pisos por las escaleras, sale a la calle y desaparece. Sin que nadie trate de detenerlo.
Y según explican, lo ayuda una banda de adolescentes.
Los residentes de Broward deberían estar indignados con la incompetencia de los participantes en este episodio. La primera reacción del jefe de policía Israel fue culpar a los comisionados de Broward por no darle suficiente personal al tribunal. Esa no es la respuesta que los residentes de Broward necesitaban.
El jefe de policía ha cambiado los procedimientos para entregar a reclusos peligrosos en el tribunal. Ahora, la entrega solo puede hacerse con un alguacil armado presente. Es una mejora, pero nadie se sentirá seguro hasta que apresen a Resiles y sus cómplices.
El alcalde de Broward, Marty Kiar, ha prometido una investigación exhaustiva. Mientras más rápido, mejor. La pesquisa debe ser minuciosa y transparente, y también debe hacerse una revisión de todos los procedimientos de seguridad que tienen que ver con presos. Podría traerse a una agencia externa que no esté involucrada en la política del condado Broward. Hay que determinar las responsabilidades, y sobre todo que una fuga como esa no vuelva a ocurrir.
Esta historia fue publicada originalmente el 20 de julio de 2016, 3:55 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: Una falla de seguridad en Broward."