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Andrés Oppenheimer

Oppenheimer: La vergonzosa invitación de México al dictador cubano | Opinión

La invitación del presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador al dictador cubano Miguel Díaz-Canel para asistir a las ceremonia del jueves 16 de septiembre por el 200 aniversario de la Independencia de México, y para dar un discurso en el evento, es una bofetada a la democracia, a los derechos humanos y a la dignidad de México.

La bienvenida de alfombra roja del presidente de México será una bendición política para el dictador cubano. Díaz-Canel es un autócrata incoloro que necesitaba urgentemente una victoria propagandística en su país tras las históricas protestas antigubernamentales del 11 de julio en la isla.

Miles de personas salieron a las calles para exigir libertad y comida en lo que fueron las mayores protestas en Cuba en los últimos tiempos. Casi 500 cubanos que participaron en las protestas pacificas siguen en la cárcel o están bajo arresto domiciliario, según la organización de derechos humanos Human Rights Watch.

Y, sin embargo, mientras los activistas, artistas e intelectuales cubanos le están pidiendo a otros países condenar a Cuba, López Obrador está premiando la represión en la isla.

Será la tercera vez que Díaz-Canel visita México desde que López Obrador asumió el cargo en diciembre de 2018. En julio, López Obrador había elogiado públicamente a Cuba por la presunta defensa de “dignidad”, y había citado a la isla como un supuesto “ejemplo de resistencia” contra Estados Unidos.

Ni entonces ni ahora López Obrador ha siquiera mencionado el hecho de que Cuba no ha permitido una sola elección libre en los últimos 62 años, o que la dictadura cubana prohíbe los partidos políticos y los medios independientes.

A López Obrador tampoco parece importarle mucho que la dictadura cubana sea responsable de al menos 3,051 casos documentados de fusilamientos y otras 1,258 ejecuciones extrajudiciales desde 1959, según la base de datos Cubaarchive.org.

Cuando leí sobre la nueva invitación de López Obrador a Díaz-Canel, mi primera reacción fue pensar: “¿Cual será la próxima? ¿Ahora se hará amigo del tirano norcoreano Kim Jong Um?

Bueno, pregunté, y resultó que sí. La cancillería de México anunció recientemente que establecerá relaciones diplomáticas con Corea del Norte.

Y López Obrador ya había invitado al dictador venezolano Nicolás Maduro a su ceremonia de inauguración en diciembre de 2018, rompiendo un esfuerzo diplomático regional para aislar a Maduro después del fraude electoral que fue la reelección del gobernante venezolano en 2018.

López Obrador suele responder a las críticas sobre sus apoyo a dictadores diciendo que México es un país soberano, y que la Constitución de México proclama el principio de “no intervención” en los asuntos internos de otros países.

Pero esa es una interpretación engañosa de lo que dice la Constitución de México.

Si bien el artículo 89 de la Constitución le exige al presidente llevar a cabo una política exterior de “no intervención” en los asuntos internos de otros países, también exige en el mismo párrafo que el presidente conduzca una política exterior guiada por “el respeto, la protección y promoción de los derechos humanos ”.

Es más, López Obrador usa su política de “no intervención” cuando le conviene, y muchas veces interviene públicamente en los asuntos internos de otros países. En 2019, el presidente mexicano denunció un presunto golpe de derecha contra el ex presidente izquierdista de Bolivia, Evo Morales, a pesar de que no había dicho una palabra contra Morales cuando este último hizo un fraude electoral para reelegirse, ni cuando anteriormente Morales se había postulado inconstitucionalmente para un cuarto mandato consecutivo.

Curiosamente, López Obrador nunca se había interesado mucho en la política exterior. Pero, de repente, se está convirtiendo sin hacer mucho ruido en un campeón de la defensa colectiva de las autocracias en la región.

Esta semana, es el anfitrión de una reunión de la CELAC, un grupo regional de izquierda que según México propondrá formas de reformar o acabar con la Organización de Estados Americanos (OEA), que tiene su sede en Washington D.C.

¿Comenzará Estados Unidos a criticar el apoyo de México a las dictaduras? El ex presidente Donald Trump nunca lo hizo, y en cambio estableció una alianza de elogios mutuos con López Obrador. El presidente Joe Biden debería hacerlo, si realmente quiere apoyar la democracia en la región.

“Oppenheimer Presenta”

No se pierdan el programa “Oppenheimer Presenta”, los domingos a las 8 p.m. hora del este de EEUU en CNN en Español. Twitter: @oppenheimera.

Esta historia fue publicada originalmente el 15 de septiembre de 2021, 6:02 p. m..

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Andres Oppenheimer
Opinion Contributor,
Miami Herald
Andres Oppenheimer is a former journalist for the Miami Herald
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