Elecciones: El Otro Gran Perdedor
A medida que nos alejamos de Noviembre 8, podemos enjuiciar, con mayor claridad, lo que aprendimos de un evento donde tanta gente se equivocó en su pronóstico (este columnista incluido ). Es obvio quienes fueron ganadores (Donald Trump, el Partido Republicano) y perdedores (Hillary Clinton, el Partido Demócrata). Pero yo quisiera añadir a quien considero el otro gran perdedor: la prensa nacional o mainstream press. Durante la campaña, el prejuicio liberal en esa prensa fue tal que actuaron como un anexo a la campaña de Hillary Clinton. En los debates, la deplorable actuación de Anderson Cooper y Martha Raddatz marcó a CNN como “ Clinton News Network”. Y, si hubiera alguna duda, lean la cobertura de cómo la administración electa está formando su gabinete. La izquierda periodística está probando ser los peores perdedores en muchos años.
Las élites mediáticas pensaron como Hillary cuando ella dijo que la mitad de los que apoyaban a Trump estaban en un “cesto de deplorables”. Esas élites pensaron que los seguidores de Trump o eran racistas, o eran sexistas o eran muy poco inteligentes. Esas élites mediáticas, abiertamente respaldando a Hillary, solo necesitaban un botón que anunciara “ I´m with her” (Estoy con ella). Entonces, el día de las elecciones, los votantes hastiados por la arrogancia de las élites no solo rechazaron a Hillary Clinton o Barack Obama y su legado, los votantes también rechazaron la élite mediática liberal, ese grupo de elitistas que piensan que son mejores y más inteligentes que el americano promedio.
En su libro “Arrogance” en 2003, mi amigo y colega Bernard Goldberg escribió:
La confesión es buena para el alma. Los alcohólicos deben romper la botella. Los drogadictos deben descargar su “material” por el inodoro. Y las élites mediáticas deben mudarse de New York City. Es tan simple como eso.
¿No sería bueno que las élites vivieran entre gente que tienen opiniones diferentes a las de ellos?. ¿No sería positivo si las élites enviaran a sus hijos a escuelas públicas con los hijos de trabajadores vecinos?.¿Podría ser eso peor que lo que tenemos hoy: padres élites enviando a sus hijos élites a la escuela con los hijos élites de otros padres élites?
¿Qué clase de diversidad es ésa?
Viviendo en esos lugares entre Manhattan y Malibu los haría mejores periodistas. En esos lugares, los periodistas estarían expuestos a gente con diferentes opiniones – sobre aborto, armas, terrorismo y muchas otras cuestiones importantes.
Hoy día, demasiados periodistas viven confortablemente en una burbuja liberal donde pueden pasar días, semanas, meses, años, sin tropezarse con alguien que tenga opiniones diferentes sobre las cuestiones más difíciles que afronta el país.
Eso no es bueno para la profesión periodística y es por eso que no entendieron el respaldo obtenido por Trump. La gente que Trump atrajo no eran élites en la burbuja que los periodistas mejor entienden. Eran americanos promedio tratando de vivir sus vidas.
La prensa “mainstream” desechó la ansiedad del americano promedio a quien nunca respetaron. Y, el día de las elecciones, esos americanos promedio los rechazaron a ellos, los periodistas que nunca vieron el vendaval que se avecinaba.
AGonzalez03@live.com
Esta historia fue publicada originalmente el 27 de noviembre de 2016, 8:20 p. m. with the headline "Elecciones: El Otro Gran Perdedor."