Giménez y el peligro de crear un clima de miedo en una ciudad de inmigrantes
Hace un par de meses, antes de la elección, escribí sobre el tema de las ciudades santuario porque era una tormenta que se avistaba en el horizonte político. En esta exploré el origen del concepto de santuario que se originó en iglesias que ofrecían refugio a los perseguidos durante la Edad Media. El ejemplo más famoso en la literatura fue el de la bella Esmeralda en la novela El jorobado de Nuestra Señora de París. Pero ya no hablamos de literatura. Ya no estamos en Disney.
La semana pasada el presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva amenazando a las denominadas ciudades santuario con el retiro de fondos federales. El alcalde de Miami-Dade, Carlos Giménez, raudo y veloz, fue el primero en toda la nación y hasta ahora el único en acatar la orden de la Casa Blanca y dar marcha atrás a toda velocidad en una política adoptada por la comisión codal hace tres años. El Alcalde no demoró ni 24 horas en echar por tierra la decisión tomada por los comisionados a fines del 2013. Esa resolución que colocó al Condado en el territorio de las ciudades santuario fue tomada por motivos puramente económicos, para exigirles a las agencias del gobierno federal el pago por el costo de mantener en la cárcel del Condado más de 48 horas a sospechosos reclamados por ICE. Ese pago sale del presupuesto condal y por ende de nuestros bolsillos.
La decisión del Alcalde también fue estrictamente financiera. Giménez nos dijo que no iba a poner en juego más de $300 millones en fondos federales para obligar a ICE a pagar menos de $100,000 al año. Según el Alcalde, el año pasado 80,000 sospechosos fueron arrestados y ICE pidió retener a solo 74 de ellos.
Según reporta Elaine del Valle en su blog Political Cortadito la resolución aprobada por la comisión manejo cifras diferentes. En esta el número de peticiones de ICE para retener a sospechosos indocumentados fue de 3,262 en el 2011 y 2,499 en el 2012. El 57 por ciento de los detenidos habían sido arrestados por delitos menores. El costo de retener a estos detenidos fue de más de un millón de dólares en el 2011 y $667,000 en el 2012.
La comisión probablemente revisará la decisión del Alcalde en su reunión de la semana entrante y muy probablemente llegará a la conclusión de que Giménez hizo lo correcto porque tanto los comisionados como el Alcalde hicieron lo mismo, tomaron una decisión con serias consecuencias sociales por motivos puramente económicos. No queremos perder ni un solo centavo, pero a qué costo, ¿el de nuestra dignidad, el de nuestra identidad como una comunidad de inmigrantes?
En contraste, la ciudad de San Francisco tardó solo 48 horas en retar la orden ejecutiva en la corte y defender su estatus como ciudad santuario. San Francisco tiene aproximadamente 30,000 residentes indocumentados y recibe más de $1,000 millones del gobierno federal. En el condado de Miami-Dade viven más de 150,000 indocumentados . El Condado recibe $355 millones en fondos federales.
Fue en San Francisco precisamente donde ocurrió un caso trágico, el asesinato de una joven norteamericana a manos de un indocumentado con un largo récord criminal, que en la mente de muchos justifica la eliminación de ciudades santuario.
Está claro que nadie quiere que personas peligrosas, indocumentadas o documentadas, estén en la calle. Hacer lo posible por garantizar la seguridad ciudadana es la primera responsabilidad de todo gobierno local o federal. Para los que conocen de dictaduras como la que manda en Cuba es importante establecer quién determina lo que es peligrosidad. Las autoridades locales que combaten el crimen en nuestras calles saben cuando un sospechoso es verdaderamente peligroso. Las autoridades federales de ahora en adelante consideran que todo indocumentado es un criminal.
Esas son preguntas que habría que hacerse antes de ceder a cada presión del gobierno federal en este tema tan controversial. Sería mucho más peligroso crear un clima de miedo, recelo y odio en una comunidad donde casi todos, incluyendo al Alcalde, somos inmigrantes.
Esta historia fue publicada originalmente el 3 de febrero de 2017, 1:52 p. m. with the headline "Giménez y el peligro de crear un clima de miedo en una ciudad de inmigrantes."