Para qué revivir al sheriff si la policía está en buenas manos
El condado de Miami-Dade mató a su sheriff en 1966 no con balas sino con votos. Luego del encausamiento de T.A. Buchanan, el último de una larga lista de sheriffs corruptos, los votantes de Miami-Dade decidieron abolir el cargo de sheriff electo y poner la seguridad pública en manos del alcalde del Condado. Hasta ahora ha funcionado mucho mejor. Ahora cuando un policía se excede o comete un crimen es arrestado y juzgado, como ocurrió esta semana en el caso de un policía en Miami que presuntamente robaba a los choferes que detenía. En la época de Buchanan eso no ocurría. El último sheriff de Miami-Dade logró evadir juicio por su conexión con el juego ilícito y gangas de ladrones, porque todos le tenían pánico.
Cincuenta años después de Buchanan algunos en Tallahassee quieren forzarnos a volver a la edad dorada cuando el sheriff era el capo di tutti capi.
La idea es del senador estatal Frank Artiles, quien considera que sería mejor tener un departamento de policía independiente porque según él evitaría conflictos de interés y le daría más transparencia y poder a los votantes. El resto de los 67 condados en el estado eligen sus sheriffs.
El senador Artiles nos dice que en Miami-Dade hay demasiada consolidación de poder en manos del alcalde, quien controla el presupuesto de todos los departamentos. Ese presupuesto es aprobado por la comisión. Eso fue justamente lo que se planeó cuando el Condado adquirió el estatus de “Home Rule” o mando local, algo que se logró en 1957 enmendando la Constitución estatal. En nuestro sistema, los que mandan son el alcalde y los comisionados, todos electos. A su vez el alcalde nombra a los jefes de departamento, incluyendo al jefe de policía, en base a sus aptitudes profesionales. Se trata de separar a los políticos de la administración diaria del Condado y ponerla en manos de profesionales.
El alcalde Carlos Giménez nos dice que la propuesta de Artiles es “una solución en busca de un problema que no existe”. Giménez recalca que desde que hay un director de policía nombrado en vez de electo no ha ocurrido ningún escándalo en el departamento. El alcalde considera que la propuesta del senador Artiles es una movida política que responde a los intereses del PBA, el sindicato de policía del Condado. El presupuesto del departamento de policía es el más grande de todos en el Condado. Cuenta con 2,850 policías y un total de 4, 000 empleados. Es como una ciudad en la cual si no manda el alcalde va a mandar el sindicato.
Algunos sugieren que la medida propuesta por Artiles es una forma de crear nuevas posiciones electas para legisladores que ya no pueden aspirar a la reelección. Artiles lo niega rotundamente.
Entre los que consideran que volver al sistema de sheriffs corruptos del pasado sería una locura está el alcalde de Hialeah, Carlos Hernández, quien también fue policia. Según él, la propuesta de Artiles “es un error inmenso”.
Para colmo esa decisión no estaría en manos de los votantes de Miami-Dade sino en las de los votantes de todo el estado. Si los residentes de Miami-Dade se antojan de tener un sheriff electo, pueden hacerlo ellos solitos, como hicieron recientemente con el cargo del Tasador de la Propiedad.
En las viejas películas del Oeste los sheriffs generalmente eran los buenos, los del sombrero blanco. Sheriffs ficticios como Andy Taylor, de Mayberry, y Woody, el de Toy Story, son muy queridos. Pero hay sheriffs de carne y hueso como Joe Arpaio, del condado Maricopa, que son de armas tomar. Prefiero a Juan Pérez, el director de policía de Miami-Dade, un hombre discreto, eficiente, valiente y siempre presente.
Por algo matamos al sheriff hace 50 años. No hacen falta cambios, y si los queremos, podemos hacerlos nosotros mismos a través de un referendo local.
Esta historia fue publicada originalmente el 17 de marzo de 2017, 3:46 p. m. with the headline "Para qué revivir al sheriff si la policía está en buenas manos."