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El buen líder tiene que saber delegar

La semana pasada escribí sobre el liderazgo de servicio, donde el servidor-líder es primero servidor y después viene la elección consciente que lleva a uno a aspirar a liderar. Esta semana quisiera quedarme en el tema del liderazgo, pero mirándolo de otro ángulo.

Tengo varias razones por las cuales le dedico tanto tiempo al tema del liderazgo. Quizás la más importante es porque el liderazgo eficaz es esencial para el éxito de cualquier empresa, de la misma manera que lo es para cualquier grupo organizado, ya sea una familia, una ciudad o una nación. Desafortunadamente, tenemos demasiados ejemplos actuales de líderes ineficaces y, por lo tanto, todos sufrimos como resultado de sus incompetencias.

Pero hay aún razones mayores.

Cada vez que escribo sobre los diferentes aspectos del liderazgo, lo hago con la esperanza de contribuir de algún modo a la edificación del liderazgo hispano en Estados Unidos. La necesidad real de desarrollar líderes hispanos en este país no puede ser exagerada. Según las últimas cifras del Censo, mientras que la población de EEUU creció 9.7% en la última década a 308.7 millones de personas, la población hispana creció un 43% a 50.5 millones.

Como el grupo demográfico de minorías de más rápido crecimiento, nuestro impacto en la sociedad no solo se hace más relevante, sino crítico. La pregunta es: ¿exactamente qué tipo de impacto estamos creando?

Es nuestra responsabilidad asegurar que este impacto no sea sólo positivo y constructivo, sino también un potente contribuidor al bien común en la sociedad. Por tanto, tenemos que desarrollar más líderes de calidad en las comunidades hispanas para elevar las expectativas y guiar el camino para todos los latinos que buscan agregar a la grandeza de nuestro país, mientras que al mismo tiempo asegurar que las oportunidades de crecimiento personal se conceda a todos.

Esta semana quisiera concentrarme en la delegación, una cualidad del liderazgo que a muchos nos cuesta trabajo poner en práctica.

Delegar es investir a otro de autoridad y responsabilidad para hacer una tarea. Suena fácil, pero no lo es. Sin embargo tenemos que superar esta dificultad porque es imposible ser un líder eficaz si no sabemos delegar. Por lo tanto es importante entender por qué resulta difícil delegar.

La mayoría pensamos que solo nosotros podemos hacer el trabajo bien hecho y por lo tanto no confiamos en la capacidad de los demás. Para otros, el miedo de perder el control es algo que impide delegar. El líder que gobierna con mano de hierro nunca será verdaderamente eficaz por su temor de trasladar control a otro sin importar lo apropiado y necesario que sea. Muchas veces los líderes que no delegan por temor a perder el control también temen que la otra persona haga el trabajo mejor y se destaque. Objetivamente, no es difícil ver la ineficacia de este tipo de líder y, como consecuencia, lo ineficiente que su organización debe ser.

Es importante que un líder entienda las ventajas que le ofrece saber delegar. Le aumenta el tiempo para desarrollar nuevas áreas del negocio y enfocarse en las responsabilidades más importantes. También aumenta la comunicación entre el equipo laboral y promueve el desarrollo de las habilidades de las personas en su equipo. Como resultado, la organización entera se beneficia.

Si le interesa ser un líder eficaz y cree necesario mejorar en cómo delegar, deténgase en los siguientes seis secretos:

▪ Determine cuáles son las tareas o responsabilidades que puede delegar. No todo se puede ni se deber de delegar.

▪ Identifique a la persona apropiada. Como líder, uno tiene que identificar a la persona responsable y con las habilidades y experiencia necesarias.

▪ Comunique claramente el objetivo y los parámetros como calidad, el presupuesto y límite de tiempo.

▪ Ponga una fecha para revisar el trabajo con la persona y asegúrese que haya tiempo para corregir cualquier error.

▪ Enfóquese en el resultado no en el proceso. Todos tenemos nuestro propio sistema de trabajo y no todos pensamos igual. Quizás la persona no haga el trabajo de la misma manera que usted pero eso no es necesariamente algo malo... incluso puede ser positivo.

▪ Valore el trabajo de los demás.

Quizás este ultimo es el más importante pare ser un líder eficaz. Si no se acuerda de nada más, acuérdese de esto: El halago compromete, la indiferencia mata. Esta verdad no solo es uno de los secretos para ser un líder eficaz, sino también para ser un buen ser humano. Y al mundo le hacen falta los dos.

Manny García-Tuñón is Executive Vice President of Lemartec, an international design-build firm headquartered in Miami, Florida.

manny@mgtunon.com

www.mgtunon.com

www.twitter.com/mgtunon

Esta historia fue publicada originalmente el 22 de marzo de 2015, 3:40 p. m. with the headline "El buen líder tiene que saber delegar."

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