El Paseo de las Artes
La semana del Arte en Miami que acaba de terminar como empezó, por todo lo alto, nos ha dejado a muchos exhaustos, boquiabiertos, divertidos y maravillados de ser el ombligo del mundo del arte durante al menos unos días. Cientos de galerías congregadas aquí vendieron cientos sino miles de millones de dólares en obras de arte a coleccionistas que vinieron de todas partes del mundo, muchos en aviones privados que llenaron hasta el tope con cuadros y esculturas. Todo esto se llevó a cabo con organización casi impecable solo semanas después del paso del huracán Irma por la sede de la Feria.
No fue solo Art Basel que es de la que más se habla y la que reúne las estrellas de cine, modelos, magnates y artistas famosos en una celebración maratónica del arte del consumismo. Basel viene con un montón de ferias satélite para todos los gustos y para nosotros los de a pie. La más importante, Art Miami no es precisamente satélite porque fue establecida años antes que Basel. Para los que no les interesa tanto ser vistos como ver, Art Miami es la feria de los coleccionistas serios como el alcalde de Coral Gables, Raúl Valdés Fauli quien nos dice que Art Miami “presenta obras asequibles más racionales, menos agresivas, obras que te gustaría tener en tu casa. No son solo del momento”.
Ramón Cernuda, galerista, coleccionista y experto en arte cubano, coincide con Valdés Fauli en la importancia de Art Miami, la pionera de estas ferias. También nos recuerda que Art Miami fue la que le abrió las puertas al arte de América Latina un renglón importante y lamentablemente ignorado en muchas ferias de arte. Según Cernuda, Art Miami es más democrática, ofrece muy buenas obras a mejor precio y le da cabida a muchas galerías locales.
Obviamente el boom del arte en Miami en esta semana de locura se traduce en una gran bonanza económica no solo para los que venden arte sino también para los que la embalan, los camareros y empleados en el sector hotelero que atienden a todos los glamorosos visitantes. Las ciudades, el condado y el estado también reciben su tajada en impuestos sobre todas estas ventas y cuartos de hotel.
Aunque Art Basel es lo que nos ha puesto en el mapa del arte contemporáneo aquí ha habido arte antes de Basel y la hay después. Este verdadero Renacimiento tropical no es cuestión solo de temporada. Como nos dice Cernuda, “aquí el arte se ha convertido en una necesidad emocional, espiritual, étnica. Lo que antes era una curiosidad para una minoría ahora es para todos”.
Es curioso que esta feria de las artes con obras valoradas en millones de dólares ocurre en una de las ciudades más pobres de la nación según el censo.
Por eso es que más allá de la rimbombancia salpicada con champán de esta semana es importante que nos aseguremos que todos tengan acceso al arte todo el año, ya sea en museos públicos como el PAMM o el recién inaugurado ICA Instituto de Arte Contemporáneo, un museo emergente y prometedor financiado gracias a la generosidad del magnate, activista y coleccionista Norman Braman.
Es emocionante vivir en un lugar que ha demostrado tener tanto amor al arte. Alberto Ibargüen, CEO de la Fundación Knight, dice que el secreto está en nuestra diversidad, “el arte es como nos explicamos los unos a los otros”. Esa ansia de explicarnos abarca desde el Picasso en la galería de Art Basel hasta el mural recién terminado por un joven pintor en una pared de Wynwood.
El arte importa aunque a muchos le importe un bledo. Todos nos beneficiamos con la plata que deja.
Para muchos residentes del área que han tenido vivencias traumáticas como persecución, exilio, huracanes, etc. el arte nutre, alivia, da fuerza y aliento, nos ancla en la memoria y nos lleva hacia el futuro.
Con toda esta competencia es difícil saber si habrá suficientes fondos públicos para seguir apoyando las artes. Gran parte de esta responsabilidad le corresponde al sector privado, sobre todo en una comunidad tan pobre como la nuestra.
Pero el gobierno también tiene un rol, como nos dice el alcalde Valdés Fauli de Coral Gables, “financiar el arte en lugares públicos y promover eventos artísticos y culturales”.
Y también yo añadiría, dirigiéndome específicamente al condado, darle de forma disciplinada y no demagógica los fondos necesarios para crecer a museos serios que han sido establecidos con fondos públicos. El Arte nos hace falta para sobrevivir y para eso tienen que sobrevivir los museos.
Esta historia fue publicada originalmente el 14 de diciembre de 2017, 3:26 p. m. with the headline "El Paseo de las Artes."