La influencia de nuestras actitudes
Nuestras actitudes con respecto a los desafíos que podamos enfrentar, tanto profesional como personalmente, influyen tremendamente nuestros resultados.
No hace cinco años que estábamos en medio de una tormenta financiera y política. Mientras la recesión hacía estragos en toda América Corporativa, la incompetencia de Washington llevó al gobierno a cerrar por completo. Como resultado, el índice de Confianza Económica de Gallup cayó al punto mínimo desde la Gran Recesión de 1930.
Sin duda, aquellas circunstancias dejaron un gran efecto en la mente de millones. Sin embargo, a pesar de que las encuestas reflejaban el pesimismo que permeaba la nación, la recuperación que vemos en la economía en los últimos dos años muestra que la mayoría de nosotros –ejecutivos, dueños de pequeñas empresas o empleados– elegimos ver las cosas de forma diferente. Decidimos que nuestro éxito no iba a depender en factores externos como la economía. Decidimos actuar de manera positiva para lograr los resultados positivos deseados. Por eso que estamos en recuperación.
En su libro, El hombre en busca de sentido, el destacado siquiatra y sobreviviente de un campo de concentración nazi, Viktor Frankl, escribió, “La última de las libertades humanas es escoger su propia actitud en cualquier circunstancia”. Ahora, aún más que cuando estábamos en plena recesión, es imperativo que continuemos buscando formas para crear cambios positivos en nuestras vidas que nos ayudarán a continuar la mejora de nuestras vidas y nuestra nación.
No podemos aflojar el pedal ahora que la cosa se está poniendo buena. La complacencia es quizás el mayor peligro que enfrentamos hoy. No obstante nuestra posición en nuestro trabajo –ya seamos dueños, gerentes o empleados– consideremos las siguientes actitudes que nos han ayudado y asegurémonos que siempre nos esforcemos en mejorar para nuestro bien y el de la sociedad:
▪ Sea el Jugador Más Valioso (JMV): Como aprendimos durante la recesión, no es suficiente ser simplemente un empleado valioso, tenemos que ir más allá. No importa cómo otros se comporten en su trabajo, usted debe luchar por ser el JMV en el suyo. Nada menos que eso es aceptable.
▪ Sea Flexible: La mejor forma de alcanzar el codiciado estatus de JMV es ser flexible y capaz de adaptarse a los cambios. El mundo de los negocios cambia día a día y esos cambios no afectan sólo a las corporaciones, sino también a nosotros a nivel personal. Nuestras organizaciones dependen de miembros de equipo capaces de adaptarse al cambio y que sean flexibles. No hay lugar para la actitud de “ese no es mi trabajo” o “esa no es mi responsabilidad”. El momento en que usted se enfrente con una oportunidad para realizar una tarea que debe hacerse, incluso si está fuera de su zona de comodidad, hágala. Esa es una forma segura de ser observado como un JMV.
▪ Anticipe las necesidades de su compañía y de los demás: Ser un JMV no es trabajar más duro o más horas. Tiene que ver con su compromiso personal y su iniciativa. Tiene que ver con su disposición a comprender las necesidades de su organización y de sus compañeros. Vaya por encima y más allá del llamado del deber. Anticipe. Sea proactivo.
▪ Sea positivo: Como resultado de la recesión, muchos aceptaron un empleo que quizás no era el soñado y hoy no se sienten motivados para ser un JMV. Sin embargo, es importante recordar que con una actitud positiva, usted puede cambiar su situación – ya sea buscando ese empleo soñado o desde allí mismo donde se encuentra actualmente. Para muchos durante la recesión era casi imposible crear seguridad en la permanencia de su trabajo si no valoraban lo que tenían y apreciaban el hecho de que al menos tenían empleo. Hoy no podemos perder ese sentido de aprecio por el deseo de mejorar. Al contrario, debemos de seguir mejorando mientras que apreciamos lo que tenemos.
Después de todo, nuestra actitud afecta nuestro punto de vista sobre la vida, nuestro trabajo y nuestro éxito. Cultive una actitud positiva y de todo de sí. Nunca afloje el pedal, siga siendo el JMV que sea capaz de ser y siga mejorando
Manny García-Tuñón es columnista de el Nuevo Herald y presidente de Lemartec, una firma de diseño y construcción radicada en Miami, Florida.
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Esta historia fue publicada originalmente el 25 de abril de 2015, 11:03 p. m. with the headline "La influencia de nuestras actitudes."