El memo de Trump: Aquí hay algo
“This memo totally vindicates me”, que este memo me reivindica por completo, dice Trump. Lo siento, no reivindica nada, y con este entramos a una nueva etapa en el Rusiagate, un crimen en proceso de ejecución por el jefe de estado con la complicidad activa o pasiva de líderes de la mayoría en el Congreso.
El FBI lo denuncia por parcial, incompleto y difamatorio. Podemos añadir a esto el propósito de desprestigiar al Buró e invalidar su investigación. El memo, dice Trump, demuestra que “aquí no hay nada”, frase que repite incesantemente para darle realidad, pero aquí sí hay algo… Es cierto, porque se declaró culpable, que su primer asesor de seguridad nacional tuvo contactos con Rusia y ahora colabora con el fiscal especial. Lo mismo hace George Papadopoulus, ex asesor de su campaña.
Watergate y Rusiagate tienen raíz común, empiezan penetrando el Comité Nacional Demócrata, el primero con una penetración física efectuada por los ‘plomeros’ de Nixon, el segundo con una penetración cibernética efectuada por agentes rusos con el encomio y aliento de Trump. Esto último se sabe porque, recuerden, allí está su “Rusia, si estás escuchando, a ver si consigues los 30 mil emails de Hillary” y su… “Amo a Wikileaks”. El pez por la boca muere…
Tuit de Trump: “The top Leadership and Investigators of the FBI and the Justice Department have politicized the sacred investigative process in favor of Democrats and against Republicans”.
Acusa a los líderes e investigadores del FBI y el Departamento de Justicia de haber “politizado el sagrado proceso investigativo a favor de los demócratas y en contra de los republicanos”.
A Nixon nunca se le ocurrió atacar al sistema legal, el Departamento de Justicia y el FBI, y Trump lo hace con apoyo en el Congreso. Uno se pregunta por qué será así, por qué distorsionan la verdad. Es algo que se entiende en Trump, fiel a su patología narcisista y mitómana por no decir desequilibrio arrogante y mentiroso, pero sorprende en la aparente normalidad de los líderes de la mayoría congresional.
Joe McCarthy y su lugarteniente, Roy Cohn, destruyeron miles de vidas en los años 50. ¿Serán los acólitos de Trump, como fue McCarthy, gente de decencia confundida? ¿La habrán ‘guardado’ para salvarlo?
El memo fue urdido casi seguramente en conjunción con la Oficina Oval. Devin Nunes, jefe del comité de inteligencia, tiene historial al respecto y sirve a Trump como Roy Cohn sirvió a McCarthy.
Urdieron el memorándum para deslegitimizar la investigación con la teoría del ‘fruit of the poison tree’, parte del código legal según la cual el fruto de un árbol venenoso es también venenoso y no se debe comer.
El árbol venenoso en este caso sería el FBI y sus frutos la investigación y sus hallazgos que, por lo tanto, no se debiesen aceptar. Convencernos de eso, ese es el propósito del memo. La contrapartida es que el venenoso es Trump contra su oath of office, el juramento de su oficio, defendernos del enemigo cuando lo que hace es al revés, atacar a quienes investigan al enemigo. No le importa debilitar nuestras instituciones para salvarse él.
La adhesión a Trump es a él, no a la patria, una adhesión apátrida de una lealtad que socava el orden legal. Se está cruzando el Rubicón pero ya hay quienes se dan cuenta.
McCain: “if we continue to undermine our own rule of law, we are doing Putin’s work for him”. Si seguimos menoscabando el proceso legal, dice, estaremos haciendo la labor de Putin.
Trump acusa a Adam Schiff, el jefe de la minoría en el comité judicial de la cámara, de ser “one of the biggest liars… in Washington”. Uno de los más grandes mentirosos de la capital. Es el mentiroso en jefe acusando a otros por enfermedad, desfachatez o ceguera, no cabe más.
Para acabar, el siguiente tuit presidencial:
“I think it’s a disgrace what’s happening in our country”.
Finalmente puedo decir que estoy de acuerdo con él, lo que ocurre es una desgracia… pero a la inversa de lo que sugiere. Aquí, nuevamente, sí hay algo.
Periodista, escritor y filósofo peruano.
Esta historia fue publicada originalmente el 5 de febrero de 2018, 1:51 p. m. with the headline "El memo de Trump: Aquí hay algo."