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El reto más clave de los gerentes

Hace unos meses escribí sobre la adquisición y la retención de talento en una columna titulada, por extraño que parezca, Razones por las cuales la gente deja el trabajo. Tomé este enfoque aparentemente opuesto porque sentí que si entendiéramos mejor lo que motiva a los empleados a dejar sus lugares de trabajo, nosotros, como propietarios y gerentes de empresas, pudiéramos mejor abordar estas cuestiones y motivar al talento adecuado a quedarse con nuestras organizaciones o unirse a ellas.

Esta semana quisiera expandir este tema tan relevante en los negocios, yendo más allá de las razones por las cuales la gente se queda o se nos van. Esta semana quisiera abordar lo que realmente motiva a nuestros empleados a dar el máximo por el equipo.

Como he mencionado en otras columnas, los estudios sicológicos indican que, de acuerdo a nuestra propia naturaleza, funcionamos al máximo de nuestro potencial cuando estamos motivados tanto por un sentido de realización personal como por un sentido de obligación hacia los demás. Los psicólogos definen estos dos motivadores como la auto-actualización, que es la necesidad de ser lo mejor que podamos serl y la auto-trascendencia, que es la necesidad de ir más allá de nosotros mismos hacia los demás. Es fácil ver estas dos motivaciones en en los deportes, por ejemplo, donde nuestros atletas favoritos se esfuerzan tanto por ellos mismos (sus logros y estadísticas personales, ingreso y contratos), como por sus equipos, sus compañeros y por nosotros, sus fanáticos.

El hecho de que vivimos en un mundo que promueve la auto-actualización por encima de la auto-trascendencia, que idolatra a los ricos y a los poderosos por encima de los demás y como consecuencia, puede crear un desequilibrio, hace que el reto más clave de los entrenadores y los mánagers sea saber combinar y balancear estos dos motivadores, para sacarle lo mejor a cada uno de sus “jugadores”. Ese mismo reto nos aplica a nosotros los dueños y gerentes de empresas.

Mi experiencia me ha enseñado que no puedo sostener un verdadero sentido de auto-realización (precisamente lo que busco deseosamente) si, a la vez, no incorporo constantemente el factor externo en mis planes. ¿Son las metas personales importantes? Sin duda lo son. De hecho, son esenciales para nuestro éxito – pero las metas personales representan solamente un ingrediente de muchos.

Me acuerdo cuando al fin me di cuenta de que mis objetivos, mis metas, están indisolublemente ligados a mis obligaciones. Me di cuenta de que mis esfuerzos para alcanzar mis metas resultaban más eficaz cuando les atribuía razones fuertes para realizarlas, razones no solamente basadas en un sentido egoísta si no también basadas en un sentido de servir o colaborar con mí prójimo. Estas razones son alimentadas por un sentido de propósito, y este sentido de propósito es lo que impulsa a todos a tomar acción: la única cosa que nos da resultados. Cuando analizamos nuestras metas a la luz de un propósito significativo, descubrimos la relación entre nuestras metas y nuestras obligaciones, la clave para mantenernos automotivados.

La persona que se siente desconectada en el trabajo se sorprende cuando escucha que su trabajo puede ser una fuente importante de sentido y propósito ya que tiende, muy a menudo, a ofrecerle oportunidades tanto para la auto-actualización como para la auto-trascendencia.

Este es el trabajo más importante que tenemos como dueños y gerentes de nuestras empresas. Asegurarnos que todos y cada uno de los miembros de nuestros equipos tenga y sepa que tiene la oportunidad de auto-actualizar y auto-transcender. De crecer a nivel profesional y personal. De poder mantener y mejorar su estilo de vida a la vez que pueda contribuir a algo más allá de sí mismo.

La gente quiere saber que están siendo escuchados. Cada miembro del equipo quiere sentir que está contribuyendo. Este deseo innato del ser humano es un signo evidente de los motivadores duales que llevo años mencionando en mis columnas. Ellos dan de sí mismos porque parte de su satisfacción personal viene de saber que están teniendo un impacto que beneficia al equipo. Como gerentes es absolutamente crítico de comunicarle a todos y cada uno de nuestros empleados nuestro aprecio y agradecimiento por la manera en que sus contribuciones individuales afectan a la totalidad. He aquí otro ejemplo de cómo el ingreso personal y la compensación económica de un empleado ocupan el segundo lugar respecto al sentido de pertenencia y de poder contribuir.

Pienso que todos debemos considerarnos bendecidos de poder contribuir a un propósito más allá de nosotros mismos, como parte de un equipo donde tantos pueden beneficiarse a nuestro alrededor. El trabajo nos ofrece a todos la oportunidad de alcanzar nuestras metas personales y cumplir con nuestras obligaciones. Como dueños y gerentes de nuestras propias empresas, asegurémonos de comunicarles a los miembros de nuestros equipos que ellos son apreciados por sus contribuciones.

Manny García-Tuñón es columnista de El Nuevo Herald y Presidente de Lemartec, una firma internacional de diseño y construcción radicada en Miami, Florida.

manny@unosminutosconmanny.com

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www.twitter.com/MGTunon

Esta historia fue publicada originalmente el 3 de mayo de 2015, 6:42 p. m. with the headline "El reto más clave de los gerentes."

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