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En favor de la enseñanza privada en la Cuba de hoy

Por Emilio Cueto

En las últimas décadas, la sociedad cubana ha ido periódicamente ajustando su modelo económico y social a las cambiantes circunstancias dentro de Cuba y también en el contexto de un mundo cada vez más interdependiente y globalizado. Y el 2018 no es 1960 ni 1968, ni 1976, ni 1993.

Entre otras medidas adoptadas dentro de Cuba, es notable constatar cómo se han incorporado paulatinamente al quehacer nacional actores no gubernamentales en un número importante y en campos muy diversos, como la inversión (empresas extranjeras); los servicios (paladares, rentas de habitaciones, choferes, fotógrafos, asesores de fiestas de quince y bodas, cerrajeros, albañiles, reparadores de relojes y productos electrónicos, barberos, guías turísticos), el comercio (mercados, venta ambulante de productos alimenticios), la compraventa de muebles e inmuebles, labores agrícolas, la música (clases privadas, Festivales de Leo Brouwer y Solomon Mikowsky), la danza (Acosta Danza), las artes visuales (galerías de arte privadas, artesanos), el cine (coproducciones, cineastas independientes), la investigación y gerencia de proyectos (Fundación Núñez Jiménez) y repasos escolares por parte de maestros retirados.

Hay aún un larguísimo camino por recorrer, pero estos han sido pasos positivos, importantes y alentadores.

El campo de la enseñanza debe ser la próxima meta.

En la medida en que otros países que construyen el socialismo (notablemente China, Vietnam y Venezuela) permiten la presencia de actores privados en la enseñanza, demostrando que la educación privada puede útilmente desempeñarse en el seno de una sociedad socialista, y teniendo en cuenta la importantísima contribución de las escuelas privadas en nuestra isla durante cuatro siglos y medio, propongo que nuevamente se permita en Cuba la enseñanza privada, confesional o no, a todos los niveles (música, danza, artes, técnica, idiomas, computación, deportiva, gimnástica, primaria, secundaria y universitaria).

El Artículo 95 b (numeral 271) del actual Proyecto de Constitución dice:

“La enseñanza es función del Estado, es laica y se basa en los aportes de la ciencia y en los principios y valores de nuestra sociedad”.

El nuevo texto que yo propongo dice: “El Estado regula y controla la actividad educacional, pública y privada, la cual se basa en los aportes de la ciencia y en los principios y valores de nuestra sociedad.

La impartida en las instituciones del Estado es laica y gratuita”.

Invito a todos los cubanos, dentro y fuera de Cuba, dispuestos a participar en la consulta sobre la nueva Constitución y que estén de acuerdo con la enseñanza privada en Cuba, a proponer textos encaminados a lograr ese fin.

El lector que desee leer mi argumento completo en favor de la educación privada en Cuba y mis otros comentarios al Proyecto de Constitución puede consultarlos en el portal de America Nuestra: http://americanuestra.com/emilio-cueto-proyecto-de-constitucion-de-cuba/.

Cueto es un abogado, coleccionista y académico independiente jubilado en Washington, DC. Cueto obtuvo su título de bachillerato en el Colegio Belén en La Habana.

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