HELEN AGUIRRE FERRE: Jeb Bush da indicios de que buscará un cargo
Jeb Bush se está poniendo en forma. Según algunos, el ex gobernador de la Florida ha perdido unas 30 libras y luce en buenas condiciones físicas. Más de un experto ve este hecho como un indicio de que Jeb piensa aspirar a un cargo, quizás como presidente en el 2016. Aunque no ha anunciado oficialmente nada, Jeb está participando en la campaña de varios candidatos republicanos con miras a las próximas elecciones de mitad de período que tendrán lugar en noviembre. Jeb ha demostrado no solamente que colabora ayudando a sus colegas del Partido Republicano en las reñidas contiendas del Senado (quienes después le deberán el favor), sino que ello también le da una plataforma viable para poner a prueba el ambiente político y sopesar las posibilidades que podría tener.
El mensaje de Bush es muy sencillo: los republicanos tienen que ganar de nuevo el Senado para cambiar la dirección del país. En Carolina del Norte, mientras hacía campaña para el presidente de la Cámara estatal Thom Tillis —quien compite con la vulnerable senadora demócrata Kay Hagan—, el gobernador Bush habló acerca de la promesa de un nuevo siglo americano que puede ser arreglado de inmediato si un nuevo liderazgo se instala en la capital del país. Temas familiares como anular algunas de las cargas de la sobrerregulación, simplificar el código fiscal que incluye bajar los impuestos corporativos, en la actualidad entre los más altos de los países industrializados, podrían tener una buena aceptación en estados donde la recuperación económica ha sido desigual.
Las altas tasas de impuestos corporativos han estado en la mente de muchos grandes políticos a medida que un número cada vez mayor de compañías norteamericanas están buscando refugio en el extranjero.
Quizás antes de aspirar a un cargo, los políticos piensan que deben atraer a las grandes corporaciones para de este modo obtener tempranas ventajas de recaudaciones de fondos.
Es algo justo. Sin embargo, el ex gobernador y todos los demás candidatos podrían tal vez combinar este mensaje con algún gesto para impactar la recesión que todavía tiene a la clase media en espera de que la recuperación económica llegue por fin a sus bolsillos.
Si se juzga por el aumento de empleos y las cifras más bajas de desempleo, la mayoría de los norteamericanos deberían sentir algún alivio, pero un reciente sondeo de opinión que realizó el Centro de Investigaciones Pew concluyó que el 79% de los norteamericanos piensa que la actual situación económica sigue siendo igual, o peor. Solamente el 22% opina que la economía mejorará en los próximos 12 meses. A pesar de la declaración de que la recesión terminó oficialmente hace cinco años, la mayor parte de la ciudadanía piensa que aún estamos a la mitad del camino. La razón es muy simple: el ingreso promedio familiar es más bajo de lo que era hace siete años.
En el 2013, el ingreso promedio familiar era de $51,939, un 8% menor de lo que era en el 2007, según el Departamento de Comercio. Incluso familias cuya cabeza es un graduado universitario tuvieron un incremento en el ingreso de sólo uno por ciento, en tanto las que tienen algunos estudios más allá de la secundaria se llevaron la peor parte con una alarmante disminución de un 11%, llegando a $41,000 anuales.
Aunque el crecimiento laboral está prosperando, demasiados de los trabajos son a tiempo parcial. Para empeorar aún más la situación, los salarios cuyo pago es por hora están estancados. Las dificultades que pasan muchas familias son fáciles de imaginar cuando se piensa que un galón de leche cuesta más que un galón de gasolina. Las familias trabajadoras necesitan los dos.
Hace tiempo que las familias de clase media piensan que su trabajo no es recompensado de la forma apropiada. Trabajar más horas con más de un empleo por menos compensación continuará siendo la nueva norma a menos que haya cambios importantes para facilitarles la creación de empleos a las compañías nacionales. Es muy probable que este sea el tema de campaña presidencial del Partido Republicano con miras al 2016.
Por su parte, los candidatos demócratas también han estado cortejando a corporaciones y a Wall Street, y las declaraciones compasivas que han hecho sobre la economía parecen haberles dado buena prensa, aunque no hayan dicho siquiera una palabra. Los republicanos no tienen eso a su favor, de modo que tendrán que trabajar mucho más si quieren que la clase media escuche su mensaje. Lo mejor que pueden hacer los republicanos es cerciorarse de que el mensaje llegue a su destino.
Jeb Bush y otras figuras como Paul Ryan y Rand Paul pueden encargarse de ello aunque Jeb tiene una gran ventaja: sus cercanos lazos con la comunidad hispana. Sin la confianza del Tea Party por su respaldo al Common Core y a la reforma de inmigración, Bush podría sin embargo llamar la atención de los votantes conservadores, de los moderados y de los independientes, quienes ansían tener un liderazgo. Son justamente ellos algunos de los que han quedado fuera de esta recuperación económica.
Esta historia fue publicada originalmente el 27 de septiembre de 2014, 8:00 p. m. with the headline "HELEN AGUIRRE FERRE: Jeb Bush da indicios de que buscará un cargo."