Todavía no he comenzado a luchar
Considerado uno de los padres de la Armada estadounidense, John Paul Jones era el tipo de persona que quisieras tener como capitán de su buque insignia, especialmente en una guerra que no se supone que puedas ganar.
Nacido en Escocia en 1747, Jones comenzó su carrera como marinero a la tierna edad de 13 años, viajando entre las Antillas y América del Norte con regularidad. La experiencia que Jones ganó en el mar ayudó a formar al joven, tanto personal como profesionalmente, pero en particular, ayudó a formar sus capacidades como líder. Una experiencia así la tuvo en un viaje en el carguero, John, en 1768, cuando el capitán del barco murió repentinamente de fiebre amarilla. El joven John Paul Jones logró traer el barco de vuelta a un puerto seguro y desde ese punto fue nombrado capitán del buque y de su tripulación.
La capacidad de Jones de liderar al frente de desafíos aparentemente insuperables le serviría bien en los años por venir, navegando bajo la nueva bandera de Estados Unidos durante la Guerra Revolucionaria. Al trasladarse a América del Norte en el inicio de la Revolución Americana, Jones puso del lado de los colonos y recibió una comisión como primer teniente en la Armada Continental, el 7 de diciembre de 1775. Tal vez una idea del tipo de líder que John Paul Jones era se adelantó con su audaz proclama : “No deseo tener relación alguna con cualquier buque que no navegue rápido, porque intento ir en la dirección del peligro”.
Una de las batallas más importantes de la guerra –ganada por la Armada Continental con un un golpe demoledor para toda la Armada británica– fue dirigida por John Paul Jones. Fue su liderazgo, su actitud desafiante al frente a la adversidad durante esta batalla que ha inmortalizado a Jones en la historia de Estados Unidos. He aquí una breve descripción tomada de un blog de History.com titulado John Paul Jones se dispone a atacar buques británicos.
“El 10 de abril de 1778, el comandante John Paul Jones y su tripulación de 140 hombres a bordo del USS Ranger salieron del puerto naval de Brest, Francia, y se dirigieron hacia el Mar de Irlanda para comenzar redadas en los buques de guerra británicos. Esta fue la primera misión de este tipo durante la Guerra Revolucionaria. En septiembre de 1779, Jones libró una de las batallas más feroces de la historia naval cuando lideró la fragata USS Bonhomme Richard, llamada así por Benjamin Franklin, en un enfrentamiento con el superior buque de guerra británico HMS Serapis. Después de que el Bonhomme Richard fuera golpeado severamente, el capitán británico del Serapis ordenó Jones a rendirse. Jones respondió: “Todavía no he comenzado a luchar!” Unas horas más tarde, el capitán y la tripulación del Serapis admitieron la derrota y Jones tomó el mando de la nave británica”.
Como dueños de negocios, gerentes y líderes en el siglo XXI, quizás no enfrentamos desafíos que amenazan la vida como lo hizo John Paul Jones durante la Guerra de Independencia, pero el paisaje siempre cambiante del mercado global puede parecer, a veces, como un campo de batalla. A pesar del crecimiento de la economía, muchos propietarios de negocios se encuentran actualmente luchando por su vida profesional.
El liderazgo en los negocios es una difícil tarea y una gran responsabilidad, independientemente de que si estamos en una recesión económica o en pleno crecimiento. Cada circunstancia plantea su propio conjunto de desafíos que pueden poner en peligro la nave. Lo importante a recordar es que su equipo depende de usted como su líder para salir adelante. Fue el liderazgo de Jones que hizo posible las muchas victorias que él y su tripulación reclamaba para la nueva república en ciernes, incluso cuando las probabilidades estaban en su contra.
Al igual que Jones, su actitud como líder establece el tono para su equipo e infunde a su equipo con un “carácter de éxito.” Esta actitud desafiante de liderazgo en la cara de la adversidad que se encuentra en verdaderos líderes no sólo guiará a su organización a la victoria cuando se enfrentan a las batallas de la arena del negocio, pero también definirá la actitud general de su organización por años, al igual que la Armada de Estados Unidos que conocemos hoy por su actitud de “nunca mueren”, inculcada por uno de sus padres fundadores, John Paul Jones.
Usted puede estar enfrentando desafíos en su negocio que parecen insuperables. Quizás estén las probabilidades en contra suya y sus competidores pueden estar pidiendo que renuncie. La pregunta es, ¿cómo responderá como líder en la adversidad? ¿Va a levantar la bandera blanca y rendirse? ¿O va a responder como John Paul Jones respondió contra el Serapis, animar a su equipo con un sentido de propósito y gritar: “Todavía no he comenzado a luchar!”
Recuerde quien gano esa batalla.
Manny García-Tuñón es columnista de El Nuevo Herald y Presidente de Lemartec, una firma internacional de diseño y construcción radicada en Miami, Florida.
Esta historia fue publicada originalmente el 30 de mayo de 2015, 10:50 p. m. with the headline "Todavía no he comenzado a luchar."